Ella era la hija de un cacique sudafricano. Se llamaba Mabalel y fue emboscada cuando iba a buscar agua al río Limpopo (que nace en el norte de Sudáfrica y desemboca en el Índico), por el cocodrilo Lalele.
Este es el drama que el poeta y escritor sudafricano Eugène Marais recoge en un poema. Y esta misma historia les ha servido de inspiración a los hermanos Andrew y Peter-Allan Finlayson para bautizar a Crystallum Mabalel, un tinto elaborado en la zona Walker Bay, en el suroeste de Sudáfrica.
Las similitudes no son pocas. Crystallum Mabalel aflora en un viñedo a 700 metros de altitud plantado en la granja Kaaimansgat, que traducido significa la ‘guarida del cocodrilo’. Por esta zona, rodeada de montañas que en invierno aparecen cubiertas de nieve, también pasa un río. Igual que en el poema de Marais. Allí las uvas son vendimiadas a mano y se sigue la filosofía de la baja intervención.
En bodega, Crystallum Mabalel es fermentado con levaduras autóctonas y pasará en depósito casi un mes, con una maceración postfermentativa de 14 días. De ahí pasará a una crianza de barricas de roble francés, donde esperará 11 meses hasta ser embotellado.
En el año 200 Philip Kaufman dirigió ‘Quills’, película protagonizada por Geoffrey Rush y Kate Winstle, y que trata sobre los días que el Marqués de Sade pasó en el manicomio de Charenton. En una escena con ambos actores, Winslet -que interpreta a la lavandera Le Clerc- asegura: “Algunas historias están en el papel y otras en la vida y sólo un idiota no ve la diferencia”. En ocasiones la línea es muy fina, y llega a confundirse. Con Crystallum Mabalel se difumina. Quién sabe si lo que plasmó Marais en un folio pudo ocurrir de verdad...