Joseph Osborn fue un apasionado de los caballos y del fútbol. Mientras que esta última pasión lo llevó a patalear en el Richmond entre 1871 y 1874, su amor por la equitación y las carreras le hizo ganar 72 premios y mucho dinero; eso sí, todo ello bajo el nombre falso de J.Rowen, ya que intentaba ocultar esta actividad a su madre, que era metodista y se habría escandalizado. Aunque era abstemio sus pasos lo llevaron a trabajar en 1881 con Thomas Hardy, un comerciante de vinos. Ahí, posiblemente sin saberlo, comenzó la historia de D’Arenberg, las bodegas situadas en el Valle de McLaren, en el sur de Australia, a 30 minutos de la ciudad de Adelaida.
Este proyecto terminó de hacerse realidad cuando Joseph Osborn vendió sus establos y compró a su hijo Frank —que regresó de la universidad sin poder obtener su título de Medicina por problemas de salud—, la finca originalmente llamada Bundarra y que a día de hoy sigue siendo gestionada por d’Ary y Chester Osborn (padre e hijo), cuarta generación de esta bodega. D’Arenberg es una de las bodegas más representativas de la zona, donde nacen vinos como D'Arenberg The Stump Jump White Blend, un blanco elaborado con sauvignon blanc, riesling, marsanne y roussane.
Los viñedos, la mayoría de ellos antiguos, crecen sobre una gran variedad de suelos de margas, arenas, arcillas y cal (de hecho el Valle de McLaren es una de las regiones con mayor diversidad geológica del mundo). El clima mediterráneo (con inviernos suaves y veranos muy calurosos), junto con las brisas que llegan del océano Índico (que aportan humedad y suavizan las temperaturas), terminan de hacer el resto, consiguiendo uvas de gran calidad y con taninos bien domados.
Por tanto, no es de extrañar que Chester Osborn no tenga muchos quebraderos de cabeza cuando previo a la vendimia pasea entre el viñedo seleccionando los mejores racimos para la elaboración de sus vinos. Para ello cada parcela se clasifica, esperando el momento adecuado para vendimiarlas de manera individual. Las uvas llegan a la bodega en pequeños lotes, que se prensan y molturan suavemente. Por separado, cada partida se trasiega a depósitos de cinco toneladas. Tras la fermentación, D'Arenberg The Stump Jump White Blend se prensa en cesta. “Es un proceso intensivo en mano de obra, pero la calidad de los resultados hace que valga la pena, ya que la acción es controlada y extremadamente suave”, aseguran desde la bodega, uno de los pocos sitios donde continúan con este proceso (también en blancos).
Por último, tras un extenso proceso de cata, las distintas partidas de D'Arenberg The Stump Jump White Blend se mezclan y se embotella, sin clarificación ni filtración. Al igual que D'Arenberg The Stump Jump GSM (su versión en tinto), tanto el nombre como la botella de D'Arenberg The Stump Jump White Blend hace homenaje a Richard Bowyer Smith, el inventor del Stump Jump (una máquina capaz de arar sobre las raíces de los árboles), quien tenía problemas de visión y debía visitar varias veces al oculista para poder utilizar su invento.