A veces, las grandes historias no nacen de un salto al vacío, sino de una evolución natural. La de Eve y Michel Rey comenzó en 1988, cuando decidieron establecerse en Vergisson, un pequeño y pintoresco pueblo enclavado entre las rocas de Vergisson y Solutré, en el corazón del Mâconnais, en Borgoña. Juntos fueron dando forma a su propio sueño de elaborar vinos que reflejaran la pureza y la energía de este paisaje único.
Sin herencias ni grandes extensiones de tierra, fueron adquiriendo pequeñas parcelas, una a una, siempre con una idea clara: trabajar con respeto absoluto por la naturaleza y dejar que el terroir hablara sin interferencias. Hoy, su bodega es pequeña, pero cada botella es una declaración de principios.
Su Pouilly-Fuissé Sur la Roche 1er Cru nace de las laderas más altas de la Roche de Vergisson, donde los suelos de piedra caliza imprimen al chardonnay una tensión y una profundidad inconfundibles. No utilizan pesticidas ni insecticidas; cultivan la tierra durante todo el año y vendimian a mano, con la delicadeza de quien conoce cada cepa.
Las uvas se prensan enteras en una prensa neumática suave, fermentan con levaduras autóctonas en depósitos de acero inoxidable con temperatura controlada y el vino se cría durante 10 meses en barricas de roble francés, mayoritariamente usadas. Se embotella sin filtrar y con una dosis mínima de azufre.
El resultado es un chardonnay vibrante y honesto, lleno de equilibrio, pureza y textura. Un vino que no busca impresionar, sino emocionar, recordando que el verdadero lujo sigue siendo hacer las cosas bien, a mano y con alma. Con Eve & Michel Rey Sur la Roche 1er Cru la palabra artesanal recupera su significado más sincero.