Desde el siglo XVI la familia Pozzesi se ha mantenido al frente de este negocio. Durante este tiempo, la mayoría de su producción terminaba en las bodegas locales; pero finalmente en la década de 1960 (afortunadamente) decidieron tomar las riendas de su negocio y embotellar su propio vino. Grandes joyas han visto la luz desde entonces, como Fattoria di Rodano Poggialupi Toscana.
Fattoria di Rodano Poggialupi Toscana es un tinto elaborado por Fattoria di Rodano con sangiovese y merlot en la región de Castellina in Chianti, en pleno corazón de la Toscana. En concreto esta granja, cuyo origen es medieval, se extiende a lo largo de la carretera que va desde el valle de Elsa hasta esta ciudad. Este camino forma parte de la Vía Franchigena, un sendero utilizado por los antiguos peregrinos para viajar desde el norte de Europa hasta Roma donde los viñedos se sitúan sobre colinas, entre los 200 y 300 metros de altitud. En concreto se trata del lado oeste de la zona de chianti clásico, con un clima suave y templado. Los viñedos son cultivados de manera orgánica y se vendimian manualmente. Al frente de este negocio se encuentra hoy en día Enrico Pozzesi quien se embarcó en esta aventura tras la muerte de su padre Vittorio, en 2012, antiguo presidente del Consorcio Chianti Classico.
En bodega, tras una previa selección, Fattoria di Rodano Poggialupi Toscana se vinifica con levaduras naturales, remontados, delestages y maceraciones; de hecho tanto la sangiovese como la merlot se pasan 20 y 10 días respectivamente en contacto con sus hollejos antes de trasegarse al depósito de fermentación. De ahí pasará a la fase de crianza, donde esperará entre 8 y 12 meses hasta ser un gran vino y salir a la venta.
¡Ojo! Una verdadera maravilla de la I.G.P. Toscana a un precio irrisorio.