El paciente puede atreverse con todo. Y no lo decimos nosotros. Esta cita se atribuye a Luc de Clapiers, marqués de Vauvenargues, escritor y moralista francés que ya en el siglo XVIII filosofaba sobre la paciencia.
Hoy, en pleno siglo XXI, esta virtud ha sido seguida en bodegas Torremilanos para elaborar Finca Torremilanos El Porrón de Lara, un monovarietal de tempranillo, con crianza de 11 meses, de la D.O Ribera del Duero, al sur de Burgos.
El punto de partida de Finca Torremilanos El Porrón de Lara se encuentra en la finca Torremilanos, concretamente en las parcelas orientadas al este y situadas a una altitud de 800-900 metros. El clima mediterráneo continental —con sus duros inviernos húmedos y veranos secos—, junto al cultivo y biodinámico hacen el resto.
No obstante, la clave de Finca Torremilanos El Porrón de Lara se basa en saber esperar a los puntos concretos de maduración. El primero de ellos, a principios de septiembre, donde se conseguirá una uva más fresca; el segundo, en octubre, cuando las bayas alcancen un mayor grado alcohólico y de dulzor.
Una vez en bodega, el camino de Finca Torremilano El Porrón de Lara discurrirá por sendas separadas. La primera vendimia tendrá una maceración prefermentativa de cinco días. En el caso de la segunda será de ocho. Tras una fermentación malolática por separado, ambas se unificarán en febrero y seguirán juntas su viaje en botas y tinajas de hormigón donde reposarán durante 11 meses. Finalmente, Finca Torremilano El Porrón de Lara será embotellado naturalmente, sin filtrar ni clarificar. Tampoco se le añadirá sulfuroso
Finca Torremilano El Porrón de Lara es un vino concentrado, intenso y sosegado, sólo apto para los que practican la virtud de saber esperar. ¿Te atreves?