Detrás de la cabernet sauvignon, la merlot es la segunda variedad tinta más extendida en el mundo. Original de Libourne (al suroeste de Francia), su origen se encuentra en un cruce de variedades realizado en el siglo XVIII, convirtiéndose en una de las variedades principales de Burdeos. Algunas fuentes aseguran que el nombre de la merlot - de bayas pequeñas y azules-, proviene de la palabra mirlo (merle en francés) por el parecido del plumaje de esta ave con el color de las bayas. A día de hoy la merlot llega hasta Sudáfrica, donde se elaboran vinos como Jordan Black Magic Merlot, un tinto de las bodegas Jordan bajo el sello de Stellenbosch, en Coastal Region (en el Cabo Este).
Concretamente Coastal Region es el corazón donde late el origen de la industria de vinos sudafricana, albergando la mitad de los viñedos de la zona. Con casi tres siglos de historia, las cepas crecen aquí sobre una gran variedad de suelos que van desde ligeros y arenosos hasta los de granito descompuesto. Este último caso es de la bodega Jordan, fundada en 1982 por Ted y Sheelagh Jordan, donde los viñedos -entre los 27 y los 33 años- crecen entre 160 y los 410 metros de altitud , con una orientación este-oeste y bajo un clima mediterráneo con influencias marítimas (debido a su cercanía al mar a 14 Km) y de corrientes del viento benguela, que bajan y suavizan las temperaturas.
A día de hoy el negocio continúa vivo en las manos de Gar Jordan (hijo del matrimonio fundador) y su esposa Kathy, quienes cuidan las 164 hectáreas en las que se divide actualmente la propiedad. Con esta segunda generación la vanguardia y la tradición se complementan en bodega, donde el mosto se mueve por gravedad, respetando al máximo la calidad final de los vinos. Jordan Black Magic Merlot fermenta en depósitos de acero inoxidable a temperaturas controladas entre los 26ºC-28ºC complementados con tres remontados diarios. Una vez acabada la fermentación, Jordan Black Magic Merlot se divide en dos: una parte permanecerá en macerando mientras que el resto se prensa directamente. Desde ahí, ambas partidas pasan a las barricas de roble francés de 225 litros (nuevas y usadas), donde reposará durante 18 meses hasta su embotellado.
Un vino sudafricano al más puro estilo de Burdeos.