En 1970 Sixto Rodríguez grabó su primer disco, Cold Fact, del que sólo vendieron seis copias. Sin embargo, por cosas inexplicables de la vida, su música llegó hasta Sudáfrica en un mundo donde internet y redes sociales eran aún palabras desconocidas. Y allí se convirtió en un símbolo musical. Mientras que en el país africano el público -que nada sabía de Sixto- se preguntaba quién era el hombre que ponía voz a esas canciones, en Michigan, al otro lado del mundo, Sixto se dedicaba a cuidar a sus tres hijas, estudiar filosofía y a trabajar en una estación de servicio y como albañil. Tuvieron que pasar casi 30 años para que en 1990 Craig Bartholomew-Strydom y Steven Segarmann (apodado Sugar por su apellido y la canción Sugar Man de Sixto) decidieron encontrar y conocer la historia de aquel cantante del que nada se sabía pero que movía multitudes. Finalmente, 28 años después de que su primer disco viera la luz, dieron con él. Entonces Sixto tenía 56 años y se estrenó en el país Sudafricano en un concierto, delante de más de 5.000 personas, que estuvo a la altura de las circunstancias.
Esta historia es la ha inspirado a las bodegas Jordan para bautizar su vino blanco, Jordan The Cold Fact Sauvignon Blanc, donde se pone especial cuidado en la extracción de azúcar a través de maceración en frío de la sauvignon blanc. La búsqueda particular del sugar man de estas bodegas de Stellenbosch, en Coastal Region. En concreto esta empresa, fundada en 1986 por Ted y Sheelagh Jordan, pone especial cuidado en la elaboración de este vino, que comienza con el despalillado de las uvas a su entrada en bodega. No obstante, la clave y el punto crítico del proceso se encuentra en la maceración prefermentativa (a bajas temperaturas), donde las pieles estarán en contacto con el mosto durante 6 horas con el objetivo de potenciar los aromas varietales y conseguir el grado de azúcar deseado para este vino. Pasado este tiempo, Jordan The Cold Fact Sauvignon Blanc se prensa suavemente en una prensa neumática, y de nuevo pasa a un depósito donde estará en reposo dos días antes de ser trasegado al depósito de fermentación. En este tiempo el mosto se limpiará por decantación, de manera que todas las sustancias herbáceas o poco deseadas caerán al fondo del recipiente (esto es lo que se conoce como desfangado), evitando de esta forma en el vino sabores y aromas indeseados, amargos y poco sabrosos. Una vez limpio (ahora sí), Jordan The Cold Fact Sauvignon Blanc pasará al depósito de fermentación, donde se inoculan levaduras seleccionadas. En este caso, cada parcela y bloque de viñedo fermenta por separado, a una temperatura entre los 12ºC-16ºC.
Este método de elaboración no es casual ni aleatorio y responde a una serie de propósitos entre lo que se encuentra mantener el buen estado de la uva y potenciar los aromas varietales que ya se consiguen en el campo, a pie de cepa. Esto se debe en gran parte a que la ubicación de los viñedos (de 37 años) en Stellenbosch Kloo - un lugar con distintas elevaciones y orientaciones- permite el el cultivo y la correcta maduración de variedades con necesidades y exigencias totalmente distintas. En el caso de las variedades blancas (cultivadas entre los 220 y 380 metros de altitud), los viñedos se encaran hacia el este y el sur (ambas orientaciones más frescas que las otras dos), donde se consiguen potenciar estos aromas. Esto a su vez se ve reforzado por el clima mediterráneo frío, provocado por las corrientes marítimas de False Bay (a 14 km) y las corrientes del Benguela, lo que otorga a estos vinos unas características únicas e inigualables.