En Burdeos, no sorprende a nadie que muchos de sus grandes châteaux hayan cambiado de manos con el paso de los siglos. Herencias, ventas, reorganizaciones familiares o los vaivenes de la historia y la economía han marcado el devenir de estas propiedades legendarias. Lejos de suponer una pérdida de identidad, esta sucesión de propietarios forma parte natural de la evolución del viñedo bordelés y, en muchos casos, ha contribuido a reforzar el prestigio y la excelencia enológica de sus vinos.
La historia de Les Carmes Haut-Brion se remonta al siglo XVI y destaca por una notable continuidad desde sus orígenes. En 1584, Jean de Pontac, señor de Haut-Brion, donó a la orden de los Grands Carmes un extenso terreno con molino, praderas y viñas. Aquel enclave, concebido como un remanso de paz y abundancia, se beneficiaba de una fuente de agua pura y constante conocida como d’Eubrion, que alimentaba y daba vida a la propiedad.
Durante más de doscientos años, la congregación fue la única propietaria del lugar. Con el paso del tiempo y la expansión de sus tierras dentro del viñedo de Haut-Brion, el uso y la tradición terminaron por consolidar el nombre con el que hoy lo conocemos: Le Carmes Haut-Brion.
A lo largo de su historia, la finca ha vivido distintas transiciones, pero ha sabido preservar intactos el espíritu y la magia que la definen, una herencia que se refleja con nitidez en sus vinos.
Le C des Carmes Haut-Brion es una fiel expresión del carácter de la propiedad. Elaborado a partir de cabernet sauvignon, merlot y petit verdot, su fermentación alcohólica se realiza de forma controlada, con el detalle singular de que el 35% de la uva fermenta con raspón, aportando frescura y complejidad aromática. Después, la crianza se prolonga durante 24 meses, combinando distintos recipientes para enriquecer su perfil: 30% en barrica nueva, 60% en fudres y 10% en ánforas. De esta manera, se consigue un equilibrio que aporta estructura sin ocultar la pureza del fruto. Tras el embotellado, el vino reposa 12 meses en botella antes de salir al mercado, afinándose y ganando armonía.
Le C des Carmes Haut-Brion es un vino que, como la propiedad que lo ve nacer, conjuga historia, elegancia y una identidad profundamente arraigada en el terruño de Burdeos.