Si es verdad que cada región vinícola tiene un estilo ideal, siempre hay unos Crus concretos que lo representan fielmente. En el caso de Barolo, en el Piamonte, de las 12 comunas que forman esta DOCG, probablemente es el pueblo medieval de Serralunga d’ Alba el que más y mejor lo representa. Uno de sus artífices, la familia Massolino, lleva cuatro generaciones mostrando la esencia del lugar y, desde que su antepasado Giovanni Massolino fundó la finca en 1896 hasta hoy, la bodega dispone de algunos de los mejores Crus de Barolo. Parcelas cuyo mayor componente es calcáreo y que, junto a unas características microclimáticas únicas, se consiguen unos vinos de estilo clásico que representan como nadie el carácter de la denominación.
Su Barolo básico, Massolino Barolo, se elabora a partir de 7 hectáreas con cepas de nebbiolo de edades comprendidas entre los 10 y 55 años ubicados en el municipio de Serralunga. Se practica una agricultura respetuosa y cuando la uva alcanza su momento óptimo de maduración, se vendimia a mano y se traslada inmediatamente a la bodega. Allí, la cuarta generación Massolino vinifica como manda la tradición. Cogiendo uvas de diferentes viñedos, se inicia la fermentación a temperatura controlada de 31 a 33 grados, con maceración en contacto con los hollejos durante 15 días. Después, el vino cría durante 30 meses en toneles de roble de Eslavonia y finalmente, se embotella y permanece en bodega un año más antes de salir al mercado.
Procedente de uno de los Crus más importantes de la denominación, Barolo di Massolino tiene toda la elegancia, complejidad y finura de un Barolo de estilo clásico. Toda la tradición de bandera piamontesa a un precio inmejorable.