“Quien tiene paciencia, tiene un don.” Y si alguien sabe de paciencia, son los elaboradores de vino. Porque la paciencia no comienza en la bodega, ni mucho menos; empieza mucho antes, en el viñedo, donde cada decisión, cada poda y cada racimo maduro cuenta. Es precisamente con esta filosofía que Casa Agrícola nace como proyecto personal de Pepe Mendoza y da vida a su vino dulce natural Paciencia Infinita.
Casa Agrícola cuenta con 14 hectáreas de viñedo en la Marina Alta de Alicante (Comunidad Valenciana), y la filosofía de Pepe es clara: buscar la pureza mediterránea, reflejar la tierra y el clima en cada botella y dejar que la naturaleza haga su magia.
Paciencia Infinita es un tinto dulce natural, elaborado con las variedades locales monastrell y giró, sin alcohol añadido, y con un afinamiento que lo hace elegante y envolvente. Las uvas provienen de las fincas Abargues y Viñas El Veneno, donde algunas cepas tienen entre 45 y 70 años y se cultivan bajo prácticas orgánicas no certificadas. La vendimia es manual, esperando a que las uvas estén sobremaduradas, para capturar toda su intensidad y concentración.
La vinificación mantiene esta pureza: no se añade ningún licor de expedición y el vino conserva 65 gramos de azúcar por litro, provenientes únicamente de la fruta. Tras la fermentación, Paciencia Infinita se cría durante 30 meses en barricas de roble neutro de 220 litros, bien sazonadas, desarrollando estructura y suavidad sin perder frescura ni limpieza.
El resultado es Pepe Mendoza Casa Agrícola Paciencia Infinita, un vino de corte moderno, limpio, elegante y sorprendentemente expresivo, donde la dulzura natural se equilibra con notas de fruta madura y el carácter mediterráneo de sus viñedos. Un recordatorio de que en el mundo del vino, como en la vida, la paciencia no es solo una virtud… es un don que se saborea lentamente.