Es conocido como el vino del pueblo. Este apelativo se debe a su frescor y acidez, dando como resultado vinos mucho más ligeros, ácidos y con pocos taninos que podía ser consumido día a día sin mayores complicaciones. Su éxito también se ha debido en gran parte a que esta variedad -cuyo origen se encuentra al norte de Italia (en el Monferrato)-, es la tercera más cultivada del país, convirtiéndose en todo un símbolo que los emigrantes italianos llevaron hasta Estado Unidos y Argentina en los siglo XIX y XX. Esta uva es la barbera, la variedad base con la que se elabora el tinto Stella Giuseppe Stravisan Barbera d'Asti.
Este vino nace bajo la D.O.C.G.Barbera d'Asti, concentramente en Stella Giuseppe, una empresa familiar ubicada en Costigliole d’Asti, en pleno corazón del Monferrato, fundada en 1920 por Giuseppe Stella donde el vino siempre ha tenido un protagonismo especial. Esta importancia se ha mantenido a lo largo de los años, convirtiéndose hoy en día en el negocio fundamental de la esta propiedad, donde se elaboran una decena de vinos a partir de las variedades autóctonas de la zona como la grignolino o la freisa. En concreto esta es la filosofía en la que se basa el trabajo de este negocio -dirigido actualmente por Giuseppe Stella y sus hijos Massimo y Paolo- donde se afanan por mostrar el carácter de esta región piamontesa. No vale de nada producir vinos si en cada botella no se encuentra un pequeño trozo de esta tierra.
En el caso de Stella Giuseppe Stravisan Barbera d'Asti la uva proviene directamente de las 1,5 hectáreas del viñedo Stravisan que crece sobre suelos arcillosos y con una orientación sur-oeste. Stella Giuseppe Stravisan Barbera d'Asti llega a la bodega en cajas perforadas y se despalillan suavemente, con bajas presiones, consiguiendo extraer el mosto de manera muy delicada. Con ello se cuida la tanicidad y la acidez que pueden llegar a alcanzar este tinto tras la fermentación alcohólica; pero antes, Stella Giuseppe Stravisan Barbera d'Asti macera alrededor de 7 días con las pieles y hollejos hasta que finalmente se convierte en vino dentro de los depósitos de acero inoxidable. En este mismo recipiente empezará la crianza, donde estará entre 8 y 9 meses, para pasar a botella, donde se guardará 6 meses hasta que pueda ser vendido y comercializado.