Roberto Oliván es uno de los viticultores revelación dentro de la ola de jóvenes elaboradores riojanos. Su proyecto personal, Tentenublo Wines, nace a partir del relevo generacional, cuando Roberto decidió tomar las riendas de la bodega de su madre, ubicada en Lanciego (Rioja Alavesa) para elaborar vinos con todo el carácter y tradición que caracteriza a la DOca. Rioja, pero aportando un giro de vanguardia muy personal.
Su trabajo se centra en unas 10 hectáreas, algunas procedentes del viñedo familiar y otras que ha ido adquiriendo con el paso de los años, que se sitúan a 620 metros de altitud, donde predominan los suelos de margas calizas y areniscas que se cultivan siguiendo los principios de la agricultura orgánica y donde todos los procesos se realizan de manera manual. Un trabajo prácticamente artesanal que da lugar a vinos sinceros, llenos de carácter, frescura y personalidad.
Tentenublo Escondite del Ardacho El Abundillano es un vino donde predomina la garnacha que nace en un solo viñedo, el de la finca El Abundillano. Para su elaboración, la fermentación se realiza con una parte de los racimos enteros y bajo levaduras autóctonas. El vino resultante pasa por una crianza de alrededor de 9 meses.
La etiqueta de Tentenublo Escondite Del Ardacho El Abundillano es una especie de homenaje a los lagartos que habitan libremente en la finca El Abundillano. El vino nos ofrece una garnacha muy personal, de aromas vistosos y florales. Puede resultar un vino tímido y algo reducido tras el descorche. En este caso, conviene aplicar una enérgica decantación y tener la paciencia de esperar unos minutos para que el vino despliegue todo su potencial. Aseguramos que la espera será bien recompensada.