No hace mucho que el crítico de vinos Tim Atkin visitó por primera vez Aragón. Zonas como la D.O. Somontano, al pie de los Pirineos (en el noreste de España) lo sorprendieron gratamente, tanto que incluso se animó a publicar su Aragón Special Report. No obstante, este no fue el único reconocimiento ya que, a su paso por el lugar, Atkin también aprovechó para homenajear a algunas figuras claves de esta zona, como a José Ferrer, quien fue reconocido como Enólogo Leyenda. De su mente y las manos de su equipo nace Viñas del Vero Rosado Selección de Varietales.
Más de 30 años de experiencia avalan la trayectoria de Ferrer, quien vendimia tras vendimia supervisa tanto las parcelas propias (515 hectáreas), como aquellas de los colaboradores, quienes también se afanan en conseguir la máxima calidad. En todas ellas, que alcanzan cerca del millar, las cepas se cultivan ecológicamente empleando laboreo mecánico, eliminando por completo los insecticidas y utilizando el cobre y el azufre. Esto último no es fácil ya que, teniendo en cuenta la amplitud del total del viñedo, el equipo de la bodega se debe de enfrentar a una gran diversidad de suelos (donde abundan los pobres, pedregosos y ricos en calizas y areniscas), altitudes (entre lo 350 y los 450 metros) y condiciones climáticas (inviernos largos duros y veranos secos y cortos). No obstante, lejos de ser un inconveniente, esta diversidad también supone una ventaja, ya que gracias a ella se pueden cultivar una gran variedad de uvas tanto tintas (tempranillo, garnacha, pinot noir, moristel, parraleta, cabernet sauvignon, merlot, syrah), como blancas (chardonnay, macabeo, gewürztraminer, riesling, sauvignon blanc, garnacha blanca, alcañón). En bodega, todas estas variedades se trabajan por separado, manteniendo el perfil y las características de cada uva.
Viñas del Vero Rosado Selección de Varietales se vendimian de noche, manualmente, y se llevan rápidamente hasta la parte más alta de la bodega, ubicada muy cerca de los viñedos. En este punto, donde se alcanzan los 12 metros, se seleccionan los mejores racimos, comenzando así un proceso de elaboración donde en todo momento se va a trabajar por gravedad, consiguiendo con ello mantener las cualidades tanto del mosto como de las uvas. Tras un leve molturado, y un rápido enfriamiento, Viñas del Vero Rosado Selección de Varietales se deja macerando un tiempo antes de la fermentación. La duración de ello dependerá del tiempo que Viñas del Vero Rosado Selección de Varietales tarde en conseguir el color deseado. Una vez llegados a ese punto, Viñas del Vero Rosado Selección de Varietales se deja escurrir, obteniendo el mosto flor que será llevado a los depósitos de acero inoxidable donde fermentará. Tras varios trasiegos se realiza el coupage final y Viñas del Vero Rosado Selección de Varietales se embotella.
Con esta historia pocos vinos hay que se parezcan a Viñas del Vero Rosado Selección de Varietales, uno de los mejores embajadores de la D.O. Somontano.