Si hay algo que está marcando tendencia en la actualidad, es la Sierra de Gredos. Esta emblemática región vitivinícola se ha ganado su lugar en el radar de los amantes del vino por ir acorde con las nuevas corrientes del sector. Jóvenes y visionarios proyectos están surgiendo con fuerza, elaborando vinos con un perfil fluido, que destacan por su frescura, máxima frutalidad y mínima intervención, características que los han colocado en el centro de atención del mercado.
Uno de estos proyectos que está ganando relevancia es 4 Monos, un nombre que ya se asocia con innovación y autenticidad. Formado por cuatro intrépidos viticultores, Laura Robles, Javier García, David Moreno y David Velasco, que cultivan un total de 14 hectáreas de viñedo sobre suelos de origen granítico, nos presentan unos vinos singulares y minerales. Con un enfoque que se basa en la viticultura sostenible, 4 Monos no solo refleja el espíritu de la Sierra de Gredos, sino también el potencial de una viticultura moderna, que busca plasmar en cada botella el carácter singular de la región.
Entre sus pequeñas joyas, 4 Monos La Danza del Viento Arroyo de las Ánimas se trata de un vino que procede de la parcela homónima de 0.5 hectáreas situada en el municipio de Cenicientos, en la Sierra de Gredos. Cepas de 60 años de las variedades cariñena y garnacha que se encuentran ubicadas en 960 metros sobre le nivel del mar y que se cultivan de forma respetuosa, sin herbicidas ni pesticidas. En bodega, las uvas con raspón maceran en frío durante 25 días y fermentan con levaduras autóctonas. Después, el vino cría en barrica de roble francés de 600 L durante 15 meses.
Como resultado se consigue 4 Monos La Danza del Viento Arroyo de las Ánimas, un coupage de gran frescura y jugosidad. Una muestra del respeto por la tradición vitivinícola, que es todo un referente dentro de la nueva ola de vinos que están transformando el panorama vinícola.