La hospitalidad siciliana es mundialmente famosa por su excepcional atención en los detalles. Desde la meticulosa preparación de comidas caseras hasta el cuidado y la atención personalizada que dedican a sus invitados, los sicilianos son maestros en crear un ambiente acogedor y relajado que hace que cada visita sea inolvidable. Una mesa rebosante de delicias locales, como pasta fresca, mariscos recién capturados, quesos artesanales y vinos de la región, es solo el comienzo de una experiencia gastronómica que deleita todos los sentidos. La familia Ansaldi saben mucho de esto y en su bodega fundada en 2000 en Marsala (Sicilia), abren las puertas al mundo para dar a conocer el patrimonio cultural, la identidad siciliana y su pasión por el vino.
De la mano de Giacomo Ansaldi, gran investigador y enólogo de la viticultura siciliana, nos ofrecen vinos como este Ansaldi Celso Pesce Sauvignon Blanc, un vino elaborado con la variedad sauvignon blanc procedente de cepas plantadas en 2009 sobre suelo margoso calizo a 350 m sobre el nivel del mar. El cultivo es con certificación y la vendimia manual en caja de 15 kg. Una vez en bodega, las uvas seleccionadas maceran en frío y, tras un prensado suave, el mosto fermenta en depósitos de acero inoxidable a una temperatura de 14-18°C con levaduras autóctonas. Después, el vino permanece con sus lías durante 6 meses y 3 meses más en botella.
Con el objetivo de renovar la identidad histórica y el potencial de la zona de Marsala, la familia Ansaldi, incluida la esposa de Giacomo, Paola, y sus hijos Giorgio y Edoardo, son unos grandes anfitriones. Ansaldi Celso Pesce Sauvignon Blanc da fe de ello. Este vino blanco fresco y vivaz, cargado de aromas exquisitos, no solo es una delicia para el paladar, sino también un homenaje a la dedicación y la pasión vitícola siciliana.