La excelencia enológica no es algo que se consiga de la noche a la mañana. Es el resultado de años de dedicación, pasión y respeto por la tradición. Por eso, cuando nos encontramos frente a un vino de la bodega familiar Begali, sabemos que estamos degustando la culminación de tres generaciones de esfuerzo y artesanía. Fundada en 1943 por Giordano Begali en el pequeño pueblo de Cengia, en el corazón de Valpolicella Classica, en Véneto, la bodega Begali ha apostado siempre por la autenticidad y la calidad. Hoy, su hijo Lorenzo, junto a su esposa Adriana y sus hijos Tiliana y Giordano, continúan este legado con la misma pasión y dedicación. Pero, además, con el rotundo compromiso de proteger la prestigiosa denominación de origen amarone, así como promocionar este vino a nivel internacional.
Muestra de este trabajo lo encontramos en Begali Amarone della Valpolicella Classico, un coupage que nace en viñedos ubicados en el corazón de Valpolicella. Cepas de las variedades locales corvina, rondinella y corvinone que son cultivadas con atención al detalle y siguiendo una agricultura respetuosa con el entorno. Una vez están maduras, son cuidadosamente seleccionadas y parcialmente secadas. Tras estrujar con cuidado las uvas, la fermentación se lleva a cabo con temperatura controlada y después, el vino envejece durante 3 años en barricas de madera y durante al menos 6 meses en botella antes de su comercialización.
Como resultado nos presentan Begali Amarone della Valpolicella Classico, un vino tinto de prestigio que encarna la excelencia enológica de la zona de Valpolicella, en el Véneto. Un ejemplo sublime de cómo la tradición y la dedicación pueden traducirse en un vino de carácter y complejidad únicos.