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Brandy de Jerez o Cognac: las cuatro claves para diferenciarlos

Brandy de Jerez o Cognac: las cuatro claves para diferenciarlos

Mismo color, mismo aspecto… Pero nunca son iguales. Aunque el brandy de Jerez y el cognac tienen el mismo origen -y ambos ocupan un lugar privilegiado entre los destilados premium- sus características son totalmente distintas. Territorio, clima y tradición son factores claves que ejercen una influencia determinante para que ambas bebidas mantengan un carácter propio, imposible de confundir (aunque

Dos territorios con identidad propia y un gran rasgo diferencial

Para comenzar a hablar de ambos destilados, es imprescindible hablar del lugar o zona donde se lleva a cabo el proceso, ya que el clima de ambos lugares influirá irremediablemente en la crianza y devenir de esta bebida. 

Hay que tener en cuenta que, aunque el brandy se elabora en otros muchos lugares, tan solo se denominará como brandy de Jerez a aquellos aguardientes que se elaboran en el conocido Marco del Jerez, en la zona que abarca Jerez de la Frontera, Sanlúcar de Barrameda y El Puerto de Santa María. Otras regiones y zonas también elaboran brandy; sin embargo, el apelativo de Jerez queda reservado para esta zona. Algo similar ocurre con el cognac, ya que tan solo los destilados elaborados en el oeste de Francia podrán ser amparados por dicha denominación. 

En este punto es muy importante hablar del clima. Mientras que el Marco del Jerez destaca por sus veranos calurosos, inviernos suaves y sus abundantes horas de sol —con vientos de Poniente y Levante que acentuarán el carácter húmedo y seco de cada añada—, en la región de Cognac encontraremos un clima más fresco, con inviernos suaves y veranos mucho más moderados, donde el gran elemento diferenciador es el alto grado de humedad y las lluvias repartidas a lo largo del año.

En resumen: todo cognac es brandy, pero no todo brandy puede ser un cognac. 

El origen: las uvas

Como todo buen vino, el buen brandy y cognac también comienzan en el viñedo, donde desde el principio las diferencias son notorias. Mientras que para la elaboración del brandy de Jerez se utilizan principalmente las uvas palomino y airén, en el cognac será determinante un grupo de variedades blancas, donde predomina la ugni blanc

La palomino (autóctona del sur de España) y la airén (más común en Castilla-La Mancha) se caracterizan por ser variedades más neutras, de poca acidez y alto grado alcohólico, que soportan largos periodos de crianza y envejecimiento. Frente a ellas, se encuentra la ugni blanc, con mayor acidez y menor grado alcohólico, que aporta mayor concentración aromática, elegancia y finura al destilado final. Mismo origen, pero distintas caras de la moneda: la potencia y la estructura frente a la precisión y elegancia.  

La destilación: una tradición compartida

Tanto el brandy de Jerez como el cognac surgen de la misma técnica: la destilación. Este proceso, originado en Pakistán en el 3000 a.C., consiste en separar los componentes de una sustancia líquida mediante la evaporación por calor, recuperando posteriormente una parte más pura de ese líquido mediante el enfriamiento y la condensación. Dicha técnica, utilizada por distintas civilizaciones a lo largo de la historia, fue perfeccionada por los árabes quienes, a pesar de la prohibición coránica, usaban el alcohol para fines medicinales y cosméticos. En este caso se conoce la existencia de unos polvos negros, que se vaporizaban y se dejaban solidificar, y que eran usados como pinturas para los ojos. Esto es lo que se conoce como Kohl, que aún se sigue utilizando hoy. De aquí, debido a la similitud del proceso, deriva la palabra Al Kohl

Tanto en el caso de cognac como en el del brandy jerezano, es fundamental realizar una doble destilación. El nombre varía de un lugar a otro (en Cognac este proceso se denomina calentamiento); pero lo que siempre se mantiene es la esencia del proceso, donde lo verdaderamente importante es la separación de las cabezas (los compuestos volátiles) de las colas (compuestos más pesados) para obtener el corazón del aguardiente puro, que será envejecido. 

Crianza: el gran secreto

Una vez obtenido el aguardiente, el siguiente paso será la crianza. Aquí, en este punto, es donde el brandy de Jerez se desmarca con claridad, gracias al famoso sistema de criaderas y solera que también se utiliza para la elaboración de sus generosos. En este sistema dinámico, donde el aguardiente pasará de una bota a otra, también será fundamental que las botas utilizadas sean de roble americano usado, que hayan contenido previamente vinos de esta zona, aportando notas de frutos secos, vainilla y especias. En el caso del cognac, el líquido también envejecerá en barricas, pero en este caso de roble francés (nuevas o usadas), sin movimiento, permaneciendo mucho más estático. En este caso, el material se encargará de aportar notas de flores secas, especias y madera noble. 

El resultado final: clasificaciones y estilos

En algo que tampoco coinciden el brandy y el cognac es en su clasificación. En el brandy las categorías son muy similares a las de los vinos, con distinción entre Solera, Solera Reserva y Solera Gran Reserva. En el cognac, las menciones más habituales pasan por el VS (2 años de envejecimiento), VSOP (4 años de envejecimiento) y XO (10 años de envejecimiento), donde se hace referencia a la edad mínima del aguardiente más joven. 

El resultado se muestra en que el brandy de Jerez es mucho más cálido, envolvente y goloso, con notas de frutos secos, cacao, madera tostada y recuerdos vínicos muy marcados. El cognac apuesta por la elegancia y la sutileza: frutas maduras, flores, especias finas y una textura sedosa que se alarga sin pesar. Si te atraen los destilados más intensos, con historia y una larga crianza muy marcada, el brandy será tu mejor opción. Si prefieres algo más elegante, sutil y sin estar muy marcado, estamos seguros de que el cognac te encantará. ¡Atrévete y echa un vistazo a nuestra selección!

Distintas formas de medir el tiempo. Distintos estilos. Dos caminos y un mismo objetivo: la búsqueda de la máxima calidad. Tan solo depende del momento. ¡Tú eliges!

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