Espumosos ancestrales: una vuelta a los orígenes
En medio del frenesí y la agitación de nuestro día a día, emerge la esencia de “Kinfolk”, una invitación a reconectar con nuestras raíces y abrazar un enfoque más sencillo de vivir. Esta tendencia, originada en Estados Unidos, encuentra su inspiración en el estilo de vida de la comunidad Amish, donde todo gira en torno a la naturaleza y una existencia simple en el campo. Un estilo de vida minimalista que enfatiza la importancia de la comunidad, la conexión con la tierra y el valor de las cosas simples y auténticas en un mundo moderno y acelerado. En esta búsqueda por reconectar con prácticas y valores que pueden haber quedado en segundo plano en la sociedad actual, el método ancestral, una técnica antigua y tradicional que se ha transmitido de generación en generación para la elaboración de vinos espumosos, encaja como anillo al dedo.
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¿En qué consiste el método ancestral?
Cuando pensamos en un vino espumoso, enseguida nos viene a la cabeza la palabra champagne, vino hecho según el método tradicional originario de Francia que desde hace siglos ha conquistado los paladares más exquisitos. Pero lo cierto es que no es la única manera de elaborar burbujas. Mientras el método champenoise o tradicional se basa en una segunda fermentación en botella añadiendo levadura y azúcar, los italianos elaboran sus famosos prosecco, spumante d'Asti y lambrusco según el método charmat, en la cual la segunda fermentación se realiza en grandes tanques de acero inoxidable. Sin embargo, si hay que presumir de original y antiguo, los espumosos ancestrales, también conocidos como "método ancestral" o "método pétillant naturel", son los ganadores. Un tipo de elaboración que tiene sus orígenes en el siglo XVI y que se caracteriza por iniciar la fermentación como cualquier vino y que, cuando todavía no ha terminado, se embotella y se tapa para que la fermentación siga el proceso de forma natural sin la necesidad de añadir levadura ni azúcar adicional. Además, como por regla general, los productores que apuestan por el método ancestral trabajan en contacto directo con la naturaleza utilizando métodos orgánicos, ecológicos e incluso biodinámicos, consiguen vinos espumosos naturales en el que se muestra “sin trampa, ni cartón” la variedad, la añada, el suelo y la personalidad única de su lugar de origen.
¿Cómo reconocer un Pét-Nat?
Pero si por algo se caracteriza un espumoso ancestral es por ser un espumoso muy fácil de beber y disfrutar. Y es que además de tener un proceso de elaboración menos intervencionista, una de las diferencias importantes que encontramos en el método ancestral para su degustación, es la presión. Sean blancos, rosados o tintos, los “Pétillant Naturel", “Pét-Nats” para los amigos, tienen menos presión y por eso son más ligeros, con una burbuja más sutil y, normalmente, con un grado alcohólico más bajo. Además, como en el proceso de embotellado ni se filtra, ni se clarifica, el vino normalmente presenta una cierta turbidez originada por la presencia de levaduras muertas que para nada es mala. Al contrario, es un claro indicador de su método poco intervencionista.
Si con estas pistas todavía no tienes claro si estás delante de un pét-nat, fíjate en el sellado y lo sabrás. Mientras en el método tradicional se cierran sus botellas con corcho natural, los ancestrales suelen estar tapados con una chapa tipo de las que se utilizan para los botellines de cerveza. Una imagen claramente diferenciadora que nos indica que el espumoso ancestral no es un vino de guarda y que está elaborado para beber cuanto antes. Además, aunque en el proceso de elaboración se apuesta claramente por una vuelta a los orígenes, por el contrario, en la presentación se aboga por la modernidad con etiquetas originales y transgresoras que para nada tiene que ver con la imagen clásica y elegante de los grandes champagnes.
Así que ya lo sabes, si quieres estar a la última en el mundo de la burbuja, los espumosos ancestrales son los que están conquistando el mercado. Una vuelta a los orígenes que nos proporciona originales espumosos, naturales, frescos y chispeantes que combinan con todo y con todos.