Maridaje de vinos para Navidad. 2ª Parte – Postres y curiosidades.
Si en la primera parte de esta mini-saga te contábamos como maridar tus entrantes y platos principales en ésta Navidad, ahora en la segunda parte te daremos ideas para un buen maridaje de vino con los postres. Además aprovecharemos para lanzar algún consejo a modo de bonus extra para que disfrutes de estas fiestas rodeado del mejor vino.

Maridaje de vino para postres y sobremesas de Navidad:
Si eres de Panettone, nada como un alegre prosecco o un tentador moscato d’Asti.
Si eres de christmas pudding, un vino dulce muy sutil se podría quedar muy corto, pero un Moscatel de Valencia o un vino Tokaj dulce pueden llevarte al cielo.
Si eres de turrones, los espumosos con crianza te ayudarán a refrescar y limpiar el paladar. Un maridaje ideal también lo es con los vinos dulces de Moscatel. Si el turrón es de chocolate puedes probar con una garnacha dulce o con este vino dulce de uva Mataró, inclusive con vino de Oporto o con algún tinto afrutado, licoroso y con cuerpo.
Si acostumbras acabar la cena con un stollen, el tradicional pan de navidad alemán, entonces te recomendamos acompañarlo con alguno de los extraordinarios vinos dulces alemanes como los spätlese, auslese o beerenauslese.
Aquí acabamos con el maridaje para el menú de esta Navidad y pasamos a aportar un valor añadido con otros consejos y curiosidades del mundo del maridaje.
No sólo de blancos vive el vegano
Uno de los mitos de los maridajes es que los vinos tintos son para las carnes. ¿Y si somos vegetarianos o veganos?
Podemos encontrar excelentes armonías con vinos veganos tintos con cuerpo o de cuerpo medio si nuestros platos se componen por legumbres o incluyen vegetales como las berenjenas o los champiñones.
El tofu por sí mismo no tiene sabor, dependerá de cómo sea preparado y si en su elaboración se encuentra alguna salsa como la de miso o la salsa de soja, o bien se sazona con especias como la canela o el jengibre, o se acompaña por preparados caramelizados a la parrilla, puede también ser armonizado sin problemas con un vino tinto.
A los platos crudos, sin embargo, les irán mejor los vinos blancos crujientes sin crianza y los vinos rosados. Y los vinos blancos con crianza en madera o con sus lías acompañarán mejor a platos que lleven purés, frutos secos o verduras dulces como la calabaza, los pimientos rojos asados o los boniatos.
Maridajes para sorprender
Nuestros amigos de Jerez nos dan una sencilla pauta para experimentar y disfrutar haciendo armonías con sus vinos:
Si nada (pescados, mariscos…) acompáñalo con fino o con manzanilla.
Si vuela (aves de corral, aves de caza…) acompáñalo con amontillado o palo cortado.
Si corre (cerdo, buey, ternera…) acompáñalo con oloroso.
Decálogo básico del buen maridaje
Para terminar y a la vez continuar experimentando y aprendiendo sobre este interesante tema de las armonías entre comidas y bebidas recopilamos 10 interesantes puntos de reflexión que ofrece el reconocido sumiller Ferran Centelles en su libro “¿Qué vino con este pato? Una aproximación a la esencia de los maridajes”, que nos pueden servir como pauta para triunfar en estas navidades.
1- Los maridajes elaborados conjuntamente con el chef, en donde se puede ajustar la receta dependiendo del vino, son siempre los más precisos. (y si tú eres el chef, puedes incluir en tus recetas un elemento en común con el vino que vayas a acompañarlas)
2- Ningún vino te va a arruinar una comida, pero algunas comidas pueden modificar la percepción del vino.
3- Los maridajes se deben preparar con antelación y no inventarse en el momento.
4- Utilizar maridajes genéricos como “este vino es ideal con pollo” puede conducir a error ya que las cocciones, las salsas y las guarniciones suelen influir más en el gusto dominante del plato que el producto principal. (no es lo mismo gustativamente un “pollo salteado a las finas hierbas” que un “pollo asado con cebollitas y picada de frutos secos”)
5- Los maridajes se basan en la combinación de vino y comida, aunque hay muchas otras bebidas como la cerveza, los cócteles, el vermut, el sake, etc., que también pueden ofrecer armonías muy placenteras.
6- La regionalidad puede reportarnos muchos placeres gustativos.
7- Los maridajes de complementariedad son más fáciles y seguros.
8- Los maridajes de contraste tienen más riesgo pero suelen ser más memorables. (aquí, acuérdate especialmente de aplicar el punto tres)
9-Se debe aprovechar el maridaje para cautivar, evocar y seducir. A menudo la historia que se explica es más significativa que las interacciones gustativas por sí mismas. (puedes informarte sobre las bebidas que vas a servir, buscar alguna historia interesante, crear un escenario para explicar a tus invitados y con toda seguridad les ofrecerás una experiencia inolvidable que potenciará el disfrute gastronómico)
10- Nadie tiene la verdad absoluta para afirmar lo que está bien y lo que está mal en esto de las armonías entre vino y comida: relativizar es necesario.
Deseamos que estas sugerencias para armonizar tus comidas y cenas navideñas te sean de utilidad y que además las puedas aplicar el resto del año. Recuerda que la regla es que no hay reglas, anímate a experimentar y a compartir tus nuevos descubrimientos gastronómicos, quién sabe si en un futuro no muy lejano te conviertes en el nuevo François Chartier de los maridajes. ¡Felices Fiestas!