Vendimiando Comunica
22/09/2016. Comunica son Pep Aguilar y Patri Morillo. Un proyecto conjunto del dueto que no deja a nadie indiferente. Creado desde el conocimiento que les han dado unos cuantos años de asesoría en varias bodegas, Comunica es el resultado de un largo recorrido. Un «Do it Yourself», con pocos medios, pero con muchas ganas y saber hacer. Elaboran vinos artesanos sinceros y directos. Un reflejo de las personas involucradas en el proyecto.
Así que, visto lo visto, no podíamos dejar pasar la oportunidad de visitarlos.
A las 5 de la mañana sonaba el despertador, una hora atípica para quien les escribe. Pero merecía la pena. Nos íbamos a Falset a ver a la pareja Comunica y a trastear un día de vendimia.
Sobre las 7 llegamos a Mas en Cosme. Preciosa masía rodeada de viñas y olivos, localizada en las proximidades del instituto de enología de Falset. ¿Cómo puede ser que con tan pocos medios estén en un Mas tan idílico? Tranquilos, todo tiene su lógica. Han arrendado la finca, es decir, las viñas -unas siete hectáreas-, los olivos, etc… y les han dejado un hueco en la masía para poder construir la bodega. Lo que vendría a ser una bodega de garage. Casualidades de la vida y del destino, la finca está sobre suelos graníticos: el suelo que más les gusta, ya que proporciona una buena rectitud en los vinos.
Al llegar, Patri ya estaba preparado y Pep acudió enseguida. Un gran abrazo de buenos días, cafecito para despejarse y a trabajar. Lo primero: un poquito de fitness, pigeage y densidades de los mostos, ya casi vinos, que estaban fermentando. También catamos los depósitos para ver si existía alguna desviación, volátil etc… Pep se encargó de analizar la trayectoria de las fermentaciones.
Para fermentar y macerar los mostos utilizan tinas de plástico abiertas para que cada parcela realice el proceso por separado. Se conservan así las diferentes levaduras y la tipicidad que existen en cada viñedo. Cuando acaban de macerar, se prensan y siguen fermentado en depósitos de acero inoxidable.

Dejamos a Pep en sus tareas de enólogo y nos fuimos con Patri a visitar la parcela de Vinya Goretti (el propietario de la cual es Josep, un tercer Comunica) para ver el estado de maduración del viñedo. Es una parcela de Cariñena de unos 70/80 años, plantada sobre suelo arcillo-calcáreo en la zona de Marçà.
Aquí vivimos una masterclass de control de maduración. No como lo enseñan en las escuelas de enología, sino como la dan los años de experiencia. Recorriendo la finca entera, probando las uvas, sin refractómetro, pero sí con los sentidos. Y es que las mesas de selección sirven para separar de una manera visual las uvas, pero se obvia la otra parte importante, la del gusto. Patri lleva media vida probando las uvas, realizando controles de maduración con grandes maestros como René Barbier. Resultado: todavía estaba bien hidratada la uva y esperarían a que la uva madurara un poco más y adquiriera complejidad. La vendimiarían, más o menos, 4 días más tarde.

Cuando volvimos a la bodega ya había llegado la uva procedente de los viñedos del Mas, recolectado por Josep y la cuadrilla de vendimiadores. Descargar, pesar y entrar la uva. Una vez derrapada la introdujimos en las tinas de plástico para que comenzara a fermentar. Lo del raspón se trata según la añada, no existe una regla establecida. Si la ven madura, la incorporan a la fermentación. Lo que viene a llamarse intuición.

Después de haber entrado la uva, tocaba limpiar las cajas y ponerlas en orden para que se pudieran utilizar otra vez en el viñedo.
Mientras vendimiaban la última parcela, nos fuimos a realizar el control de maduración de la Garnacha peluda que se encuentra en el mismo Mas. Un viñedo de uno 80 años afincado sobre suelos arcillo-calcáreos, arena granítica y pizarra. La Garnacha peluda es una variante que da unos vinos con un perfil táctil más sedoso en boca. Esta vez la uva estaba un poco más deshidratada y casi a punto de vendimiar.
Ya era un poco tarde, pero decidimos alargar un poco más el día y así sentarnos luego a comer-merendar y casi a cenar tranquilamente. Recepcionamos la uva y nos pusimos a limpiar la bodega para que quedara impoluta para el próximo día. Mientras tanto, Pep se puso a los fogones.
Nos sentamos en la terraza tranquilamente a comer el delicioso arroz mientras probábamos la nueva añada 2015.
La añada 2015 ha sido la primera que han elaborado en la nueva bodega. Todos los vinos estaban excepcionalmente bien definidos. Incluso el Fristyle, ya que la añada 2014 como decían ellos “iba a la suya”. El cambio de localización que ha tenido el proyecto le ha sentado fenomenal a los vinos y a ellos. No hay nada más que darse una vuelta por la finca para sentir que es donde tienen que estar y que el futuro, se ve prometedor.
Gracias Comunica por habernos dejado compartir un día de vendimia con vosotros. Una de las épocas más importantes para un viñador.
