Hay decisiones que parecen locura… hasta que con el tiempo se revelan como actos visionarios. Así comenzó la historia de Poderi Boscarelli, una bodega nacida del giro inesperado de un hombre acostumbrado a las cifras, los puertos y los contratos internacionales. Porque aunque el dinero sea codicioso y las finanzas seductoras, el paisaje toscano puede doblegar incluso al broker más duro.
En 1962, Egidio Corradi, nacido en una antigua familia de Polizia y licenciado en Económicas y Comercio, vivía entre Génova y Milán trabajando como broker internacional. Pero bajo ese traje gris de negocios latía un sueño en color burdeos: producir un vino noble que capturara la esencia de su tierra natal, Cervognano di Montepulciano, un rincón histórico de la Toscana donde el Vino Nobile DOCG tiene raíces centenarias.
Ese año compró dos pequeñas fincas semiabandonadas y comenzó su transformación. En vez de cotizaciones y gráficos, aprendió a leer suelos y a esperar las estaciones. Su visión era clara: elaborar un vino elegante, auténtico y profundamente ligado al terroir. Pero la historia no terminó con Egidio. Su hija Paola Corradi y su marido Ippolito De Ferrari tomaron las riendas en los años sesenta, dando forma a Poderi Boscarelli tal y como lo conocemos hoy. Con determinación y dedicación, ampliaron el proyecto y lo consolidaron. Hoy, Luca y Nicolò De Ferrari, tercera generación, mantienen vivo ese espíritu original. Es decir, respeto por la tierra, elegancia en la copa y continuidad en la visión.
Boscarelli Vino Nobile di Montepulciano es la prueba viva de este legado. Elaborado con sangiovese —la variedad reina, conocida localmente como prugnolo gentile— y un pequeño porcentaje de malvasia nera, colorino, mammolo y canaiolo, se vendimia exclusivamente a mano para preservar la calidad del fruto. Aquí, la arcilla y la arena del suelo se combinan con un microclima templado que permite a las vides hundir sus raíces y madurar con equilibrio.
La uva pasa por un suave prensado y fermentación en depósitos de acero inoxidable a temperatura controlada (28-30 ºC) durante aproximadamente una semana, con remontados manuales que extraen suavemente color y aroma. Después, el vino envejece 18-24 meses en barrica, afinando su estructura y desarrollando esa elegancia característica.
Boscarelli Vino Nobile di Montepulciano es el reflejo de un paisaje toscano que, como un imán, sigue cautivando a quienes buscan autenticidad. Es la prueba de que la verdadera riqueza no siempre se mide en cifras, sino en aromas, paisajes y recuerdos que se revelan en cada copa.