Los pequeños emprendedores tienen que hacer de todo… y si no, que se lo digan a Graeme y Julie Bott. Graeme, originario de Nueva Zelanda, y Julie, del valle del Ródano, se conocieron mientras trabajaban en Stéphane Ogier. Ninguno provenía de familias vitivinícolas ni contaba con tierras propias, así que si querían hacer realidad su sueño de tener su propio dominio, no les quedó más remedio que empezar de cero.
Comprar viñedos existentes era imposible por los precios desorbitados, así que la única solución era buscar parcelas sin plantar, muchas veces cubiertas de arbustos y maleza. En 2015 dieron su primer gran paso: compraron su primera parcela en AOP Condrieu, en Vérin. Con los bolsillos vacíos y sin equipo, se pusieron manos a la obra: limpiaron el terreno, reconstruyeron los muros de piedra a mano y plantaron sus primeras vides sobre suelos de granito descompuesto, el terroir original del viognier.
De aquel garaje y aquellas primeras viñas surgió lo que hoy es Domaine Bott. Propietarios de viñedos en Condrieu, Côte-Rôtie, Saint-Joseph y Seyssuel, Graeme y Julie tienen un objetivo claro: dejar que el terroir de esquisto y granito hable en sus vinos, mostrando la esencia pura de cada parcela.
Bott Crozes-Hermitage Rouge es un ejemplo de esta filosofía. 100% syrah, cultivado sobre suelos de aluvión y guijarros, este vino refleja el carácter auténtico de la región. La cosecha es manual y las uvas se seleccionan con precisión tanto en la parcela como en la mesa de selección. Tras un prensado directo con decantación, la fermentación se realiza en barricas utilizando levaduras autóctonas, y el vino envejece durante 10 meses en barricas de roble francés, ganando textura, profundidad y complejidad.
Bott Crozes-Hermitage Rouge es un vino que logra equilibrar elegancia y fuerza, un auténtico testimonio del esfuerzo, la pasión y la visión de Graeme y Julie, quienes empezaron su aventura desde cero y hoy logran que cada parcela hable por sí misma.