Cuando un proyecto cambia de manos, hay quien decide dar un giro de 360º y quien, por el contrario, aprovecha lo bueno que ya estaba en marcha. Esto es precisamente lo que hicieron Andrés Carull, Marta Ribera y la familia de Bodega Vinessens en 2017, al tomar el relevo de Finca Balaguer. Continuando la visión iniciada en 2000 por el viñador alicantino Rafa Bernabé Aguilar, no solo mantienen la esencia del proyecto, sino que le dan un aire fresco actualizando las etiquetas y apostando por tonos naturales, animales y naturaleza. Todo un reflejo de su filosofía de respeto por el entorno y el viñedo. Una finca de 50 hectáreas ubicada en Villena, Alicante (Comunidad valenciana) que alberga también la bodega y donde diferentes pagos y tipos de suelo permiten elaborar vinos con carácter y personalidad.
Casa Balaguer Tinto es un ejemplo perfecto. Un vino de finca elaborado con cinco variedades tintas tradicionales que han recuperado: monastrell, garnacha peluda, miguel del arcos, valencia y tortosí. Cada variedad se fermenta y madura por separado en distintos materiales —madera, barro, cemento, cristal y acero inoxidable— y solo al final se ensamblan para su embotellado, creando un vino con complejidad, equilibrio y un claro reflejo del terroir de la finca.
Casa Balaguer Tinto demuestra que respetar la tradición no está reñido con innovar. Cada botella es un homenaje a la tierra, la naturaleza y, por supuesto, al sol y la brisa del Mediterráneo.