La cabernet sauvignon es una de las uvas tintas más cultivadas alrededor del mundo. Seguro que ya la habrás conocido en su versión francesa o italiana, -donde se cultivan bajo climas templados-; pero apostamos los que quieras a que terminarás sorprendiéndote con la cabernet más expresiva en su versión argentina, nacida en un clima continental, bajo condiciones más extremas. La mejor forma de descubrirlo será con la bodega Catena Zapata y su Catena Cabernet Sauvignon.
La cabernet sauvignon es la especialidad de esta casa. Domingo Catena, emigrante argentino y fundador de esta empresa en 1920, se llevó toda la vida elaborando un monovarietal de esta uva bajo el nombre de Saint Felicien. A pesar de que este tinto era considerado como el mejor de la casa, los métodos de elaboración no podían ser tenidos en cuenta de la misma manera. En concreto se trataban de elaboraciones a la italiana, con uvas de viñedos históricos y crianza en grandes toneles durante varios años. Estos vinos, que tenían un toque oxidado, duraron hasta la década de los 70 cuando Nicolás Catena (nieto y tercera generación de la familia), tomó las riendas del negocio. Después de un viaje por California -donde descubrió nuevas formas de vinificar-, el economista regresó a casa con una idea bajo el brazo: elaborar un cabernet sauvignon argentino a la altura de Burdeos.
Con esta idea nacía una nueva etapa en los vinos argentinos, donde Catena inauguraba un nuevo enfoque con el que obligaba a mirar a toda una región, donde la atención se centraba en el terroir. Así, con cada variedad en el terreno y suelo adecuados, nacen vinos como Catena Cabernet Sauvignon, lleno de matices, donde se mezclan distintas parcelas (todas ellas plantadas con la misma uva), pero donde la variedad crece y se manifiesta con mil versiones distintas. Aun así, con cada una de sus peculiaridades, todas ellas tienen en común las condiciones climáticas bajo la que crecen, siempre marcadas por las grandes alturas donde Catena Zapata ha decidido plantar sus viñedos, a los pies de los Andes en Mendonza. En estas ubicaciones, con noches muy frías y días muy luminosos y calurosos, se consiguen grandes contrastes térmicos que inciden favorablemente en la maduración de la uva. Esta conclusión, gracias a la que se han conseguido identificar los mejores viñedos, es el fruto de décadas de investigación.
Catena Cabernet Sauvignon se procesa y se moltura y se encuba directamente en depósitos de acero inoxidable durante 14 días hasta que termine la fermentación. Tras este proceso, donde ya este tinto se han convertido en vino gracias a las levaduras autóctonas, se intentará por todos los medios potenciar el color y los aromas de Catena Cabernet Sauvignon. La mejor forma de conseguirlo será a través de una maceración donde el vino estará en contacto con los hollejos entre 20 y 23 días. Por último, Catena Cabernet Sauvignon estará casi un año en barricas de roble francés (de distintas características según la añada), donde terminará de elaborarse y redondearse antes de su embotellado (sin filtrar ni clarificar). Pruébalo y deja que la potencia de la cabernet sauvignon argentina te atrape.