Al principio Nicolás Catena tuvo sus dudas. A diferencia de su padre Domingo y su abuelo Nicolás, -quienes estaban convencidos del gran potencial de la malbec-, él no estaba tan seguro de que esta variedad autóctona argentina pudiera competir en calidad con los mejores cabernet sauvignon del mercado (la mayoría de ellos franceses). No obstante, todas sus inquietudes se disiparon cuando su malbec cultivada en altura consiguió hacer las delicias de los mejores críticos. Esa fue la mejor recompensa para seguir con la producción de monovarietales como Catena Zapata Nicasia Vineyard, un tinto elaborado en el único viñedo de Mendoza desarrollado a partir de clones propios.
Que hoy en día este malbec se pueda disfrutar es casi un milagro, ya que a la vacilación de Nicolás (que no fue poca) también hay que añadirle los comentarios de los viticultores de la zona animándole a que desistiera de su idea de buscar la calidad en las alturas (en el caso de Catena Zapata Nicasia Vineyard a 1.095 metros sobre el nivel del mar). Afortunadamente, Nicolás hizo oídos sordos y siguió en su empeño tomando las riendas de Catena Zapata, la bodega familiar, que en aquellos momentos pasaba una situación complicada. La crisis económica y política de Argentina, con un gobierno militar que iba de cabeza a la guerra contra Reino Unido por las Islas Malvinas, hizo que la venta de vinos descendiera. Pero Nicolás Catena consiguió remontar. Ahora sabía que el éxito se encontraba en cada racimo de malbec; pero ¿dónde encontraría los clones adecuados?
De esta forma, y a partir de sus viñedos más antiguos, Catena Zapata desarrolló su propia selección clonal que utilizó en el viñedo Nicasia, ubicado en la zona de Altamira, al sur del distrito de La Consulta. Esta zona, que era la preferida de su padre Domingo, tiene una mezcla de suelos arcillosos con gravas y grandes piedras ovaladas, de origen volcánico, con la que se asegura el correcto drenaje del agua (evitando la retención de humedad y la proliferación de enfermedades fúngicas como la botrytis).
Catena Zapata Nicasia Vineyard se vendimia y se traslada a la bodega donde tan sólo una parte de los racimos serán procesados. La cantidad de racimos que serán despalillados y los que se vinificarán enteros dependerá de las características de cada añada. Estas uvas serán volcadas manualmente en barriles nuevos de roble francés, descubiertos, donde Catena Zapata Nicasia Vineyard fermentará durante 17 días a bajas temperaturas. En este tiempo serán fundamentales los remontados manuales antes de dar comienzo a la fermentación maloláctica. Una vez realizadas ambas fermentaciones, Catena Zapata Nicasia Vineyard tendrá una crianza de un par de años en barricas de roble francés y otro par de años en botella.
Catena Zapata Nicasia Vineyard es un tinto elegante y único, que debe ser catado sí o sí. Es muy probable que tenga detractores (como todo en esta vida), pero haz lo mismo que Nicolás Catena: no hagas caso y sigue tu instinto. Seguro que con Catena Zapata Nicasia Vineyard no te arrepientes.