La influencia del Mediterráneo en los vinos de la Provenza es incuestionable. Conocedores de ello, Château Minuty viste uno de sus vinos con el Pantone 281, un color azul intenso con el que rinde homenaje al poder de este mar en Château Minuty 281.
Suavizar los duros inviernos y refrescar con el Mistral los calurosos veranos son algunas de las bondades que el Mediterráneo consigue en estos viñedos del sureste de Francia donde las horas de sol son abundantes y las precipitaciones escasas. Sin esta ayuda sería imposible para Château Minuty que sus racimos alcanzaran la calidad y maduración adecuada en cada añada. Este punto es meramente importante ya que desde el principio ha sido un aspecto primordial durante la elaboración de los vinos de esta casa. De hecho Château Minuty 281 es fruto del arduo trabajo y de la investigación.
La historia de Château Minuty 281 comienza en los años 70 cuando Etienne Matton —en aquel momento al frente de la bodega— creó una selección de exclusivos clones de la variedad garnacha. Hoy en día estos clones se siguen cultivando, quedando relegados tan sólo a las mejores parcelas de la finca que quedan reservadas para estas uvas. Igualmente hay que destacar que en todo momento Château Minuty 281 se cultiva de forma respetuosa, dando especial importancia al suelo donde crece. Por lo general esta base está libre de productos químicos y sintéticos, y se enriquecen con estiércol natural de cabra y oveja.
Château Minuty 281 se vendimia manualmente y se procesan con total respeto, buscando siempre la máxima expresión del terruño. Esto pasa inevitablemente por el ensamblaje, un proceso clave en la elaboración donde se determina la cantidad de uva que se utilizará en el resultado final. No menos importante que este paso es la fermentación, que se realiza siempre controlando exhaustivamente la temperatura, siempre en frío, para conseguir que Château Minuty 281 mantenga los aromas y sabores más frescos posibles.
La magia, el viento y la sal del Mediterráneo quedan atrapados en Château Minuty 281. ¡Simplemente magia!