Hay algo especial en las variedades ancestrales, casi mágico. Nos conectan con el pasado, con la forma de trabajar la tierra que tenían nuestros antepasados, cuando la naturaleza marcaba el ritmo y el viñedo se cuidaba con paciencia y respeto. En un momento en el que el futuro del planeta está en juego, cada vez son más los que valoran esta vuelta a los orígenes, apostando por un saber hacer más sostenible y auténtico.
La familia Torres, un referente mundial, lleva años comprometida con la recuperación del patrimonio vinícola de Cataluña. Y fruto de este esfuerzo nace Clos Ancestral, un vino que rinde homenaje a la historia vitivinícola del territorio, rescatando la moneu, una variedad ancestral casi extinguida que ha logrado sobrevivir al paso del tiempo gracias a la dedicación y el esfuerzo de Torres por preservar la identidad del Penedès.
Elaborado a partir de moneu, tempranillo y garnacha, Clos Ancestral procede de cepas enraizadas en suelos de arcilla y piedra caliza que son cultivadas según preceptos ecológicos y se vendimian manualmente en el momento óptimo de maduración. Integrado en la D.O Penedès, en bodega, se vinifica con una maceración de cinco días y una fermentación controlada de diez días en depósitos de acero inoxidable a 25°C. Para lograr equilibrio y complejidad, el vino se cría durante 10 meses: la mitad en barricas de segundo uso y la otra mitad en depósitos de acero inoxidable, preservando así su frescura y carácter varietal. Además, la variedad moneu realiza una parte de la crianza en tinajas y ánforas.
El resultado es Clos Ancestral, un vino elegante y con personalidad del que se percibe el alma del Penedès: la frescura de la moneu, la estructura del tempranillo y la sedosidad de la garnacha, todo ello en perfecta armonía. El legado de una tierra que ha sabido adaptarse sin perder su esencia, recordándonos que el verdadero progreso no está en olvidar nuestras raíces, sino en honrarlas y darles un nuevo significado.