En apenas una década no hay quien los reconozca. Los Beaujolais Noveau han mejorado (¡y con creces!). Y todo ello, en gran parte, ha sido por culpa de Kevin Descombes.
Hijo del mítico viticultor George Descombes, Kevin —también conocido como Kéké para los amigos—, forma parte de una generación que ha sabido continuar y mejorar estos vinos que salen a la venta todos los años el tercer jueves de noviembre. La década de los 70 vio nacer un fenómeno donde la producción de tinto en el sur de Borgoña se triplicó, llegando a todos los rincones de Francia y traspasando fronteras. Algunas malas lenguas aseguran que este aumento de la producción conllevó sin remedio un descenso en la calidad; sin embargo, ese complejo ha quedado ya más que superado con Kevin Descombes y su tinto K. Descombes Cuvée Kéké.
Los cultivos naturales y las vinificaciones totalmente respetuosas y poco intervencionistas son las dos claves que han salvado la reputación de estos vinos. Sin ellos no hay nada que hacer. Al menos así lo defiende Kéké, quien en todo momento mantiene a salvo y con vida a las levaduras autóctonas que tanto puede aportar durante la fermentación. “La termovinificación realmente nos perjudica. Calientas tu cosecha a unos 70 °C durante 30 a 40 minutos, prensas, enfrías… ¡Y listo! Mataste toda la vida bacteriana. Las levaduras malas, pero también las buenas”, asegura el vigneron. Así, en sus vinos, queda más que garantizado encontrar los pequeños toques y matices que aportan los suelos graníticos y el clima templado de la A.O.C. Morgon. ¿Imaginas cómo podrían saber?
En bodega K. Descombes Cuvée Kéké realiza una fermentación carbónica donde los racimos se trabajan enteros, sin despalillar ni molturar. El peso de la masa de vendimia que se encuba en el depósito, unido a sus bajos niveles de oxígeno, consiguen la mayor jugosidad posible de la uva gamay. Posteriormente, tras una semana, K. Descombes Cuvée Kéké se prensa y se embotella, listo para salir a la venta en el mes de noviembre con su nueva imagen, su nuevo sabor y su nueva calidad. ¡Qué aproveche!