En Francia, país por excelencia del vino, cada región vitivinícola tiene su propia clasificación de vinos. Mientras que en Alsacia, por ejemplo, la vid es lo más importante y en Burdeos el dominio es el rey, en Borgoña el terroir es el gran protagonista. Tanto es así que el vino adquiere el nombre de la propia tierra de donde procede. Bajo el concepto de “climat”, es decir, una parcela de viña delimitada con una historia propia y unas condiciones geológicas y climáticas particulares, se consiguen unos vinos dignos de tocar el cielo.
Domaine Matrot, una finca de las más antiguas de Borgoña lleva cinco generaciones acumulando grandes climats de la zona. Un total de 23 hectáreas de viñedos excepcionales que actualmente gestionan Adèle y Elsa Matrot y que, con destreza y pasión, conservan de sus antepasados. Fruto de esta dedicación nos presentan Domaine Matrot Bourgogne Pinot Noir, un pinot noir integrado en la AOC Bourgogne, que procede de cepas de más de 30 años plantadas en suelos arcillosos y calizos. Se cultivan de forma respetuosa y las técnicas de mantenimiento priorizan el bienestar del suelo y las plantas. Una vez la uva alcanza su momento óptimo de maduración, se vendimia y con la uva despalillada se inicia un proceso de fermentación con levaduras autóctonas a temperatura controlada en depósitos de acero inoxidable. Después el vino pasa a criar en barricas de roble francés durante 10 meses.
El resultado no puede ser más sabroso. Los diferentes aspectos, suelos y altitudes confieren al vino una personalidad única. Domaine Matrot Bourgogne Pinot Noir es un vino fresco, jugoso y de lo más sabroso. Un Bourgogne con todas las de la ley.