“No es preciso tener muchos libros, sino tenerlos buenos”. Esta frase no es nuestra. La dijo Séneca. Hombre sabio donde los haya. Nosotros desde Decántalo, coincidimos con él, pero nos lo llevamos a nuestro terreno: más vale beber poco vino, pero bueno. Y siguiendo a pies juntillas esta premisa recomendamos Domaine Weinbach Gewurztraminer Altenbourg.
Alsacia y la gewürztraminer son una zona y una uva que deben estar en tu must do list. Aquí, en el norte de Francia,- muy cerca del río Rin-, esta uva llama la atención por sus aromas. Quizás nos podríamos arriesgar a decir que se trata de una de las variedades más aromáticas de toda Europa. En concreto Domaine Weinbach Gewurztraminer Altenbourg nace en Altenbourg, un lieu dit ubicado justo debajo del Grand Crû Furstentum. Se ha comprobado empíricamente que los suelos arcillosos y calcáreos de esta colina (en el municipio de Kientzheim) son superfavorables para la gewürztraminer. En concreto las uvas crecen entre los 220 y los 300 metros sobre el nivel del mar, sobre una suave pendiente.
Este viñedo, donde también se encuentran suelos arenosos, pertenece a la familiar Faller, propietaria del Domaine Weinbach. Actualmente, la que dirige el timón de esta bodega es Catherine Faller, última generación de esta empresa familiar, quien encuentra también en sus hijos Eddy y Théo la ayuda y el apoyo perfecto para seguir escribiendo la historia de esta familia. En concreto Domaine Weinbach (que se traduce como arroyo del vino), fue fundada en 1612 por los monjes capuchinos. La propiedad, que actualmente se extiende por 38 hectáreas, permaneció en manos de la Iglesia hasta que fue expropiada durante la Revolución Francesa, pasando a manos del Estado. Finalmente, en 1898, los hermanos Faller compraron esta propiedad que ha ido pasando de padres a hijos, ampliando sus límites y buscando siempre la calidad de sus vinos. Esta mejora pasa indudablemente por los métodos de cultivo, ya que Domaine Weinbach fue una de las primeras bodegas en apostar por los cultivos orgánicos hasta que en 1998 dieron el paso definitivo a la biodinámica. Toda esta nobleza se mantiene también en bodega, donde se lleva a cabo una producción mínimamente intervencionista. Al igual que el resto de sus vinos, Domaine Weinbach Gewurztraminer Altenbourg se vendimia manualmente, con sumo cuidado y seleccionando las mejores uvas. Este paso es uno de los más importantes. Al fin y al cabo hay que tener en cuenta que todo el trabajo de un año se resume en este momento, donde el equipo aprovecha los almuerzos para intercambiar opiniones y mejorar de cara a próximos años. Una vez se tenga la vendimia las uvas pasan a la prensa, donde serán estrujadas suave y progresivamente, sin ejercer fuertes presiones. Así, de esta forma se consigue un mosto de calidad, sin burbas ni elementos herbáceos que puedan interferir en el aroma y gusto de Domaine Weinbach Gewurztraminer Altenbourg. Tras esto, arranca la fermentación, siempre en barricas. Las vinificaciones en este material son una seña de identidad de esta casa. Su protagonismo no acaba aquí, ya que Domaine Weinbach Gewurztraminer Altenbourg tendrá una crianza de aproximada de un año en tinas de roble francés.
No te lo pienses mucho y haznos caso. Píllate una botella de Domaine Weinbach Gewurztraminer Altenbourg. Está claro que la vida es demasiado corta para beber vino malo.