Apenas se cultiva en Francia. Según cuenta la leyenda en 1565 el Barón Lazare de Schwendi trajo desde Tokay -la ciudad de Hungría famosa por sus vinos-, distintas cepas de esta variedad. A imagen y semejanza de los famosos vinos dulces, las lenguas cuentan que los elaboradores del norte de Francia querían simular los famosos vinos austriacos. Las plantas se transportaron directamente a la ciudad de Kientzheim, en la margen derecha del río Rín, donde hoy se sigue encontrando su castillo. En principio parece que el proyecto de vino dulce no tuvo el éxito esperado. Lo que sí que se consiguió es que la pinot gris echara raíces en Alsacia.
Muy diferente a la pinot grigio (su primo italiano), la pinot gris puede presumir de mostrar uno de los perfiles más aromáticos de toda Europa. No obstante en esta zona, la pinot gris sólo madura cuando alcanza niveles de alcohol muy altos, pero los viticultores alsacianos saben controlarla y le han encontrado su punto. Entre ellos el Domaine Weinbach. Y la muestra: su Domaine Weinbach Pinot Gris Cuvée Ste. Catherine.
En el caso de esta bodega, fundada en 1615 y que ha pasado por distintos propietarios, la pinot gris con la que elaboran este blanco se encuentra en dos viñedos distintos. Por un lado, el Clos des Capucins; por otro, el Grand Crû Schlossberg. Mientras que el segundo es una colina donde se encuentran los mejores terrenos de la zona (su calidad es reconocida desde el siglo XV y fue el primer terroir de Alsacia clasificado como grand crû), el segundo se trata de unas cinco hectáreas, a los pies de la ladera. Los suelos franco-arenosos, con gravas, cantos rodados, granitos y un fuerte carácter mineral son las bases sobre las que crecen los viñedos. En menos o mayor proporción, la mezcla y composición varía en función de la altura y la situación. Lo que sí que comparten ambos viñedos es que sobre sus suelos las uvas maduran más rápido gracias a que los cantos retienen el calor.
En cuanto al resto del proceso, la pinot gris de Domaine Weinbach Pinot Gris Cuvée Ste. Catherine se trabaja como un blanco. La vendimia es manual. De hecho, todos los cuidados de los viñedos se realizan siguiendo prácticas biodinámicas, que respetan en todo momento tanto los viñedos como el resto del ecosistema. Desde 1998 la familia Faller, actual propietaria de la bodega, lleva a cabo este sistema de cultivo. Esto supone que todos los trabajos se realizan manualmente, incluido la selección de uvas en el propio viñedo, así como el resto de trabajos de bodega. Domaine Weinbach Pinot Gris Cuvée Ste. Catherine se prensa suavemente, de forma progresiva, sin ejercer fuerza. De aquí, el mosto se trasiega a barricas de roble donde fermentará a partir de levaduras autóctonas. Finalmente Domaine Weinbach Pinot Gris Cuvée Ste. Catherine tendrá una crianza aproximada de diez meses en fudres de madera. Y poco más. En ningún momento el factor humano interviene en la elaboración (tan sólo en los casos en los que sea necesario).
Domaine Weinbach Pinot Gris Cuvée Ste. Catherine se embotella con tapones de corcho natural y se lanza a la venta. Estamos seguro de que nunca has probado un blanco tan aromático. ¡De lo mejorcito de Europa!