Muchas fincas vitivinícolas empezaron como explotaciones hortofrutícolas y, con el tiempo, han evolucionado hasta convertirse en prestigiosas bodegas. Este es el caso de una familia que, de repartir vino en damajuanas en las mejores tabernas de la zona, ha logrado que su cuarta generación se posicione como un firme referente en la región de Soave, en Verona (Italia). Autodefiniéndose como "campesinos de corazón", los hermanos Fasoli, Matteo y Giordano, han canalizado su pasión por la viticultura a través de un profundo respeto por la tierra. Su enfoque se centra en prácticas agrícolas sostenibles, que no solo honran el legado familiar, sino que también garantizan la salud del ecosistema en el que operan. Es así como, a principios de los años 80, adoptan la firme elección de la agricultura biológica y, más recientemente, han implementado el método biodinámico, integrando ciclos naturales y ritmos cósmicos en su proceso de producción.
Su vino Fasoli Gino Corte del Pozzo Amarone se elabora con las variedades corvina, corvinone y rondinella procedentes de la reconocida región de Valpolicella. Vides ecológicas que crecen en terreno arcilloso y pedregoso y en un microclima favorable. La vendimia se lleva a cabo cuidadosamente a mano para seleccionar las mejores uvas. Después, en bodega, las uvas se secan al aire libre en secaderos especiales, para conseguir los aromas concentrados. Las uvas se prensan suavemente y la fermentación se realiza en depósitos de acero inoxidable a temperatura controlada durante 25/35 días. Después, el vino envejece en barricas de roble durante al menos 36 meses.
Como resultado se consigue, Fasoli Gino Corte del Pozzo Amarone, un amarone complejo e intenso integrado en la DOCG Amarone della Valpolicella Classico que habla por sí solo de la historia y tradición de la bella región de Valpolicella. ¡Una experiencia inolvidable!