El ganso, como ave de pastoreo, desempeña un papel crucial en el control natural de las malas hierbas, lo que reduce la necesidad de herbicidas y pesticidas. Su capacidad para consumir una variedad de vegetación ayuda a mantener el viñedo limpio y saludable. Pero no solo eso; sus excrementos son una fuente rica de nutrientes, que pueden enriquecer el suelo y favorecer el crecimiento de las vides. Prácticas como estas son las que han permitido a los hermanos Fasoli, cuarta generación de viticultores, convertirse en un referente de la viticultura orgánico-biodinámica en la región de Véneto, en el norte de Italia. Su enfoque sostenible no solo respeta el medio ambiente, sino que también realza la calidad de sus vinos, promoviendo una agricultura que busca la armonía entre la naturaleza y la producción. Con un compromiso firme hacia la biodiversidad y el equilibrio , los hermanos Fasoli ejemplifican cómo la integración de prácticas tradicionales y sostenibles puede transformar el paisaje vitivinícola, generando productos excepcionales que reflejan la esencia del terroir.
Su vino Fasoli Gino Soave Borgoletto es un destacado monovarietal elaborado con la variedad autóctona garganega, cultivada de manera ecológica en los pintorescos viñedos de la región de Soave. Las cepas se asientan en suelos calizos y arenosos, a una altitud de 100 metros, lo que contribuye a la complejidad y mineralidad del vino. La vendimia se realiza de forma manual, garantizando que solo se seleccionen las mejores uvas en el momento óptimo de madurez. Una vez en la bodega, las uvas son cuidadosamente seleccionadas, despalilladas y prensadas suavemente para preservar sus características aromáticas. Este proceso incluye una maceración de pieles en frío que dura entre 10 y 15 horas, lo que permite extraer aromas y sabores sin impartir demasiada tannicidad. Finalmente, la fermentación se lleva a cabo en depósitos de acero inoxidable a temperaturas controladas durante aproximadamente 10 días, lo que asegura la frescura y la expresión frutal del garganega.
El resultado es Fasoli Gino Soave Borgoletto, un vino elegante y equilibrado que encarna la esencia de Soave y la filosofía de Fasoli Gino. Un tributo a la tradición vitivinícola de la región, que resalta la pureza del varietal y permite que el terroir de Soave brille por sí mismo.