Durante siglos, el vino ha sido considerado un símbolo de estatus y refinamiento, y las familias reales de diferentes países han sido conocidas por su interés y participación en la industria vitivinícola. Pero este aprecio por el vino, sobre todo en el pasado, no solo se limitaba a su consumo, sino que también desempeñaban un papel en la promoción de la cultura del vino. Al visitar otras regiones y países, se convertían en auténticos embajadores. Los vinos de Côte-Rôtie, una denominación de origen ubicada en el norte del Valle del Ródano, en Francia, fueron reconocidos y apreciados durante mucho tiempo por la realeza. Vinos de bodegas tan prestigiosas como Maison Paul Jaboulet Aîné fueron catados por las más altas esferas de países como Francia, Inglaterra, Rusia y Prusia. Una fama que hoy, propiedad de la familia Champagne Frey, sigue manteniendo por su carácter distintivo y su capacidad de envejecimiento.
Entre las referencias que presenta la bodega, Jaboulet Côte-Rôtie Domaine Des Pierrelles es un vino tinto procedente de parcelas de 1,5 hectáreas. Cepas de syrah con una edad media de 5-15 años y plantadas sobre suelos compuestos por esquistos de mica en descomposición, con la roca madre que sobresale de la tierra. Se practica una agricultura ecológica para mantener el equilibrio natural del terroir y se vendimia manualmente por parcelas en cajas pequeñas en el momento óptimo de maduración. Una vez en bodega, se seleccionan y se desmenuzan cuidadosamente. Después, la fermentación se lleva a cabo con levaduras autóctonas en barricas de madera a temperatura controlada con extracciones suaves. Finalmente, el vino cría en barricas de roble francés, de las cuales el 20% son nuevas durante unos meses.
Siendo un vino clásico de principio a fin, Jaboulet Côte-Rôtie Domaine Des Pierrelles es una evidencia del éxito de los vinos del Viejo Mundo. Un vino de syrah suave, goloso y elegante que sabe a auténtica realeza.