En los últimos tiempos, Gols, en Burgenland (Austria) ha captado la atención de la viticultura de nueva generación. Una región que se está consolidando como un punto clave en la producción de vinos de alta calidad y en el que figuras como Preisinger Claus, Heinrich Gernot y Beck Judith se han convertido en los auténticos protagonistas por varias razones. Por un lado, porque han sabido aprovechar las características peculiares que ofrece el lago Neusiedl. Un lago que actúa como un calentador natural, almacenando el calor del sol durante el día y liberándolo por la noche, creando así un microclima ideal para el cultivo de la vid. Por otro lado, con la idea de reflejar las variedades locales, los suelos y el microclima especial de los mejores lugares alrededor del lago Neusiedl, este grupo de viticultores se han asociado bajo el nombre Pannobile con el objetivo de realzar y preservar la identidad vinícola de Burgenland. Judith Beck, una de estos grandes exponentes, trabaja 15 hectáreas de viñedos bajo esta filosofía. Viñas situadas en Wagram de Parndorfer Platte, considerado el mejor sitio de la región, sus vinos son la mejor carta de presentación de lo que se está cociendo actualmente en Burgenland.
De sus recientes elaboraciones más sorprendentes nos presenta Judith Beck Pink, una mezcla picante de las variedades autóctonas blaufranckish y zweigelt procedentes de un terreno llano de suelos en arcilla, arena y grava y caracterizado por fuertes vientos. Desde hace más de 15 años la explotación está certificada como biodinámica y se fomenta la salud de los suelos mediante la formación de humus. Una vez hecha la vendimia manual, la vinificación es de lo menos invasiva y reacia al uso de productos químicos en cualquier etapa de la cadena de producción. La fermentación es espontánea con levaduras autóctonas en depósitos de acero inoxidable y, finalmente, el vino se embotella sin clarificar ni filtrar.
Siendo Judith una de las responsables de convertir Burgenland en el epicentro de innovación y tradición en la viticultura, su vino rosado Judith Beck Pink captura perfectamente la esencia y el terroir de esta fascinante región. Un coupage de dos de las variedades autóctonas más representativas que es todo un primor.