El descanso de la manada en un lugar sombreado. A eso hace referencia la palabra griega Stalisma. No había mejor vocablo para definir esta sensación de descanso y refresco que la familia Kioutsouki quería trasladar con sus vinos.
Kamara Stalisma White es un vino blanco natural, criado sobre lías y elaborado a partir de variedades autóctonas griegas: la malagousia y la xinomavro. En concreto esta bodega se encuentra en las laderas de Mygdonia, en el municipio de Oraiokastro (en Tesalónica), al norte de Grecia. Justo aquí, a 30 km de Tesalónica, la familia Kioutsouki plantó 11 hectáreas de viñedo para elaborar vinos con la clara filosofía de mantener el equilibrio natural e influir lo menos posible en el orden natural del entorno. Este pensamiento, que los ha llevado a conseguir el certificado , los ha puesto también en el camino de los cultivos biodinámicos y la elaboración de vinos naturales, llevando a cabo trabajos artesanales y tradicionales que incluso habían sido olvidados en la zona. “La naturaleza es el verdadero enólogo, el hombre es su ayudante”, asegura Dimitrios Kioutsouki, actual propietario y última generación.
Actualmente Dimitrios Kioutsouki se encuentra al frente de una finca donde desde el principio apostó por las variedades autóctonas: xinomavro, assyrtiko, malagousia, roditis, limnio, merlot, white muscat y fileri. Con una media de edad de siete años, estos viñedos crecen sobre una gran variedad de suelos arcillosos y de arena donde se mezclan las piedras y el esquisto. Las cepas se encuentran orientadas al este, a 140 metros sobre el nivel del mar y bajo el influjo de un refrescante viento del norte, presente todo el año en la zona.
Kamara Stalisma White se vendimia manualmente (con poco alcohol para garantizar la acidez) y se trabaja en bodega con total respeto y delicadeza, sin modificar el carácter del vino:nada de levaduras añadidas, pocos trasiegos (o ninguno), envejecimiento sobre lías y escasas filtraciones y clarificaciones. Cada una de las variedades de Kamara Stalisma White fermenta por separado. Al acabar se realiza el ensamblaje y se deja reposar sobre sus lías finas durante al menos 3 meses. Kamara Stalisma White permanecerá aquí hasta la siguiente primavera, cuando se embotelle sin filtrar, ni clarificar y sin añadir sulfitos (sólo con una estabilización de tartrato).
Desde 1900, después de la filoxera, la zona de Mygdonia vio morir la tradición del viñedo. Actualmente, la familia Kioutsouki lo está recuperando. Todo este esfuerzo se merece un brindis y qué mejor que hacerlo con Kamara Stalisma White, un vino blanco y refrescante, perfecto para disfrutar al fresco de las calurosas tardes de verano. ¡Salud!