Si por algo se conocen los vinos de Apulia, especialmente los del Salento (ese soleado "tacón de la bota" de Italia), es por sus tintos potentes, cálidos y llenos de carácter. Pero a veces, aparece algo que rompe con lo esperado, y eso… no lo podemos dejar pasar.
Es el caso de Francesco Valentino Dibenedetto, agrónomo de nacimiento y agricultor de corazón, que junto a su familia lidera un proyecto que late diferente: L’Archetipo.
Ubicados en pleno corazón de Apulia, su apuesta es clara: agricultura sinérgica, una filosofía que va más allá de lo orgánico. En la sinérgica, no se trata solo de no intervenir, sino de observar, acompañar y favorecer la colaboración natural entre plantas, suelos, microorganismos e insectos. Todo el viñedo se piensa como un organismo vivo y autosuficiente, donde la salud surge de la armonía, no del control.
De esta filosofía nace una joya con alma libre: L’Archetipo Niuru Maru Salento. Un vino sorprendentemente sobrio, fresco, equilibrado y expresivo, alejado de la exuberancia típica del sur, pero con una profundidad que conquista. Elaborado con la variedad autóctona negroamaro, se cultiva sobre suelos ricos en minerales —mezcla de arcilla y caliza—. En bodega, el vino se macera con sus pieles entre 20 y 30 días, fermenta de forma espontánea en acero, y luego madura 6 meses en acero, 6 meses en barricas grandes de roble y, finalmente, 6 meses en botella.
Ni más, ni menos. L'Archetipo Niuru Maru Salento es una rareza deliciosa en un mar de intensidad. Solo tierra viva, tiempo y respeto por lo que la naturaleza quiere dar.