Volver a los arquetipos es más que una tendencia, es una necesidad. Francesco Valentino Dibenedetto y su familia, al frente de L'Archetipo, lo saben bien. En su proyecto vitivinícola en el corazón de Puglia, en Salento (Italia), se alejan del estilo clásico de la región, buscando lo auténtico y natural. Su filosofía se basa en la idea de regresar a lo esencial, a la forma pura de cultivar, sin intervención excesiva y, de ahí, el nombre de su proyecto.
Para ello, practican agricultura sinérgica, un enfoque que va más allá de lo orgánico y biodinámico. En lugar de usar el arado, fomentan un ecosistema natural donde la microbiología del suelo y las plantas trabajan juntas. Así, se crea un suelo vivo que purifica el agua y nutre las vides de forma autónoma, sin la necesidad de productos químicos.
Los vinos que nacen de este enfoque son dinámicos y llenos de energía. L'Archetipo Spumante Moscatello Selvatico Salento, por ejemplo, es un espumoso hecho con uvas de moscatel, cultivadas en un suelo arcillo-limoso rico en humus y trabajadas con los principios de la agricultura sinérgica.
La vinificación sigue el método ancestral, sin filtrado y con mínima intervención, lo que significa que después de estrujar y despalillar las uvas, el mosto fermenta de manera espontánea gracias a un “pie de cuba” formado por levaduras autóctona. Luego, el vino pasa a un autoclave, donde se realiza la segunda fermentación a baja temperatura (11-12°C), antes de que se detenga de forma natural cuando el vino alcanza los 50 gramos de azúcar residual. A partir de ahí, el vino descansa en sus lías durante varios meses, con batonnage continuo, para asegurar la estabilidad y la expresión más pura de su terroir. El resultado es un espumante que no ha sido filtrado ni clarificado, manteniendo su autenticidad y su frescura, con una mínima intervención de dióxido de azufre.
L'Archetipo Spumante Moscatello Selvatico Salento demuestra que volver a lo básico no solo es posible, sino que es el mejor modo de avanzar hacia un futuro más auténtico y sostenible, donde el respeto por la naturaleza y el tiempo da lugar a un vino vibrante y lleno de vida.