Todos hablan hoy de biodinámica… pero, ¿has oído hablar de la agricultura natural? En un mundo donde los calendarios lunares, los preparados secretos y los rituales marcan la viticultura biodinámica, existe otra corriente más silenciosa y radical. Se trat de la agricultura natural de Masanobu Fukuoka. Su mensaje es claro y sencillo: dejar que la tierra se gobierne a sí misma, intervenir lo mínimo, respetar su espontaneidad, sin químicos, sin labranza, sin artificios. Es una llamada a escuchar la naturaleza, a ser acompañante y no controlador, y a encontrar la armonía en la simplicidad de la vida que brota del suelo.
Francesco Dibenedetto lo comprendió profundamente. Hijo de campesinos, creció entre la tierra y sus ciclos, aprendiendo a conocerla en su complejidad y belleza. Estudió agronomía y se fascinó por la vitalidad del suelo. Tras abrazar la viticultura biológica en sus primeros años y explorar la biodinámica, descubrió en los escritos de Fukuoka un paradigma que conectaba toda su visión: espontaneidad, no intervención y autorregulación de la naturaleza, principios que se convertirían en la columna vertebral de su trabajo.
Así nació L’Archetipo, un proyecto que busca volver a la esencia misma de la viticultura. Un arquetipo de viñedo vivo y sostenible, donde la biodiversidad y las plantas conviven con las viñas, donde el hombre solo entra para acompañar lo que la naturaleza ya ha dispuesto, preservando la armonía y el equilibrio que el tiempo ha establecido.
L’Archetipo Spumante Rosato Brut Susumaniello Salento es reflejo de este pensamiento. Nace de una parcela de 1,8 hectáreas en suelos arcillosos, limosos y arenosos, ricos en humus, cultivada con viñas de 7 años de edad. Los racimos de la variedad autóctona susumaniello pasan por un prensado suave, 36 horas de maceración sobre hollejos y fermentación espontánea a bajas temperaturas mediante pied de cuve en acero inoxidable. Tras el trasiego a autoclave, se toma la espuma hasta agotar los azúcares fermentables, con 5 meses de crianza y batonnage frecuente que otorgan ritmo y vida al vino.
Fresco, vibrante y chispeante, L’Archetipo Spumante Rosato Brut Susumaniello Salento es un recordatorio de que la grandeza no está en la intervención humana, sino en respetar, acompañar y celebrar la vida que ya habita en la tierra.