Hay lugares mágicos… Lugares donde la historia, el paisaje y el vino se entrelazan de manera única. Lindes de Remelluri Viñedos de Briñas es un vino que nace en uno de esos rincones especiales, en Briñas, a los pies de la majestuosa Sierra de Cantabria (Rioja Alavesa).
Este enclave no solo es un paraíso vitivinícola, sino que también guarda un legado espiritual: entre los siglos XIV y XV, albergó una granja de monjes jerónimos vinculada al santuario de Toloño. Su nombre, Remelluri, proviene del topónimo Erramelluri, asociado al conde alavés Erramel, quien fundó un poblado en la zona.
Desde 1967, la familia Rodríguez ha custodiado este tesoro, y en 2009, Telmo Rodríguez, uno de los enólogos y productores de vino más influyentes de España, toma las riendas del proyecto familiar con una visión clara: respetar la identidad de cada terruño. Así nace Lindes y un año después se desdobla en Lindes de Labastida y Lindes de San Vicente para diferenciar la personalidad de los dos municipios. Pero eso no es todo porque posteriormente, se ha amplia la gama Lindes con un proyecto de vinos de pueblo que arranca en la cosecha 2020 y que se expande a nuevas localidades, como Briñas, Salinillas de Buradón, Ábalos, Peciña y Rivas de Tereso.
Lindes de Remelluri Viñedos de Briñas proviene de viñedos asentados sobre suelos pedregosos cerca de los meandros del río Ebro. Su carácter nace de la garnacha del campo, mezclada con tempranillo y otras variedades, todas procedentes de un único viticultor. La fermentación se llevó a cabo en acero inoxidable con levaduras autóctonas, respetando la pureza del fruto, y su crianza de 12 meses en barricas de distintos tamaños, incluidos foudres, permitió que el vino adquiriera profundidad sin perder frescura.
Lindes de Remelluri Viñedos de Briñas es un vino de alma pura, donde el viñedo habla sin adornos ni artificios. Como dice el propio Telmo Rodríguez: “Que los argumentos que se marquen en un vino sean de verdad y no un mero maquillaje”.