En ocasiones, el trabajo más destacado de una persona no coincide con su oficio principal. Nuestras acciones y contribuciones pueden definirnos más allá de nuestro título profesional, a veces en áreas totalmente distintas al de nuestro oficio. En el caso de Ferdinando Portale, un reputado notario italiano, donde realmente tuvo un papel destacado, fue en la modernización de la viticultura en la región del Etna, en Sicilia. En Tenuta Masseria Setteporte, una finca vinícola ubicada en las laderas suroeste del Monte Etna, cerca de Biancavilla, Portale introdujo mejoras significativas en las técnicas de cultivo, aplicándolas en una de las variedades más emblemáticas de la zona; la nerello mascalese. Hoy su legado continúa en manos de su hijo, Piero Portale, quien ha expandido la finca hasta llegar a las 27 hectáreas para seguir produciendo vinos elegantes, aromáticos y con una magnífica bebibilidad.
En el caso de Masseria Setteporte Etna Rosso consiste en una mezcla muy tradicional compuesta por las variedades autóctonas nerello mascalese y nerello cappuccio. Cepas que nacen en las faldas del volcán Etna sobre suelos de color negro a más de 650 metros sobre el nivel del mar. Se trabaja en , combinando el largo legado vitícola y las técnicas más avanzadas. En bodega, la uva seleccionada, despalillada y prensada, fermenta en depósitos de acero inoxidable con levaduras autóctonas. Después, el vino envejece durante 9 meses antes de ser embotellado y comercializado.
Fruto del suelo volcánico, las grandes altitudes y el clima típico mediterráneo, Masseria Setteporte Etna Rosso destaca por su mineralidad, su finura aromática y su notable persistencia en boca. Un DOC Etna Rosso destacado que se ha convertido en un referente dentro de los vinos del Etna.