Newton Johnson, la bodega sudafricana ubicada en el valle de Hemel-en-Aarde, en el distrito de Walker Bay (en Cape South Coast), lleva más de 27 años trabajando con gran excelencia la pinot noir. Esta empresa familiar, fundada en 1995 por Dave Newton Johnson y su esposa Felicity, se encuentra hoy en día dirigida por Gordon Newton Johnson (segunda generación) y su esposa Nadia (titulada en Enología y Viticultura en Stellenbosch). Ambos han bebido siempre de la cultura del vino, convirtiéndose en expertos de la pinot noir, una variedad que han vivido desde siempre; sin ir más lejos Dave Newton Johnson, actual Cape Wine Master, tiene desarrollada una tesis doctoral sobre esta variedad típica de la Borgoña que se ha desarrollado con gran facilidad y éxito en la parte más meridional del continente africano, apareciendo vinos como Newton Johnson Walker Bay Pinot Noir.
Varios han sido los factores que han hecho posible esto. El primero de ellos el suelo, muy parecido al de Borgoña (en el centro de Francia), con un contenido en arcilla donde se retiene parte de los 850 mm anuales de lluvia (que caen principalmente en los meses invernales entre mayo y agosto). En el caso de Newton Johnson Walker Bay Pinot Noir la peculiaridad radica en que se elabora con las uvas de las viñedos más jóvenes. Mientras que otros pinot noir de la finca, plantados a mayor altitud, son más serios, Newton Johnson Walker Bay Pinot Noir (plantados en laderas medias y bajas plantadas con orientación sur), es la versión más joven y fresca de esta variedad donde, por supuesto, siempre se mantiene la calidad. Estos vinos nacen en viñedos muy cercanos a la costa - entre los 4Km y los 8 Km del océano Atlántico-, creciendo bajo una clara influencia marítima que suaviza las temperaturas y disminuye las diferencias entre el día y la noche, dejando una temperatura media de 25ºC. Estos grados se ven refrescados gracias a dos corrientes de viento como son el Berenguela (que llega directo desde la Antártida) y el Doctor Cape (un viento frío del sureste).
Todos estos factores climáticos hacen que esta variedad, propia de climas fríos y templados, se cultive con éxito al otro lado del mundo. La calidad se mantiene y se garantiza durante toda la vinificación, desde la vendimia (en cajas de grandes superficies para evitar el aplastamiento), hasta la bodega. Aquí en todo momento, se busca mantener el buen estado sanitario de la uva; por este motivo, nada más a su llegada a bodega, los racimos pasarán toda la noche en cámaras frigoríficas -a una temperatura de 8ºC- perdiendo el calor. A la mañana siguiente los racimos pasan a una cinta transportadora, donde se despalillan y caen directamente a los depósitos de fermentación. Aquí Newton Johnson Walker Bay Pinot Noir pasará entre 4-6 días a baja temperatura en una maceración prefermentativa. Pasado este tiempo, las levaduras autóctonas arrancarán la fermentación, donde se realizarán pigeages. Tras ello, Newton Johnson Walker Bay Pinot Noir pasa 15 días en contacto con los hollejos, antes de ser prensado.
Finalmente Newton Johnson Walker Bay Pinot Noir termina en barricas nuevas y usadas de Borgoña, de 228 L y 500 L, fabricadas en roble en exclusiva para los viñedos. En estos envases, donde realiza la maloláctica, pasará 11 meses hasta que de nuevo son trasegados a depósitos de acero inoxidable, donde esperará otros 6 meses hasta ser embotellado (sin clarificación ni filtración).
En 1995 el entusiasmo de Dave Newton Johnson por la pinot noir fue transmitido a sus hijos. Ahora Gordon, uno de ellos, también lo ha adoptado como estilo de vida y con ellos tanto la bodega, como los viñedos, llegan a nuevas alturas y matices. Imprescindible descubrirlos.