Llevan la tierra en la sangre. La región del Langhe, en el Piamonte italiano, está plasmado en su ADN. Ello lo consideran así. Y por algo será. Quizás por la cantidad de años que los Pelissero llevan trabajando las viñas que se extienden por las colinas de esta zona del norte italiano que está dentro de la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO.
En total son 42 hectáreas, cuidadas de forma sostenible, y divididas en varios viñedos donde se cultivan principalmente variedades tintas típicas del Piamonte, como nebiolo, dolcetto y barbera. Esta última, concretamente, es con la que se elabora Pelissero Barbera d'Alba Piani, un tinto con D.O.C. Barbera d'Alba, que nace en el Cerro de Piani, una subzona de Ferrere (en el municipio de Treiso), que da nombre a este vino. Pero este lugar -que se trata de una zona relativamente plana entre las colinas de Langhe- no sólo otorga el nombre. El viñedo Piani también cede al vino una tanicidad que la uva barbera (muy rica en antocianos que le dan color) no suele tener. Estos taninos provienen directamente del pequeño porcentaje de arcilla del suelo de este viñedo. De esta forma las margas - que son muy parecidas a la bentonita- otorgan tanto esponjosidad al suelo como taninos que pasan a las cepas viejas (plantadas en 1965 y replantadas en 2005) y a las uvas (orientadas al oeste). Este detalle no es baladí, ya que en Pelissero el principal objetivo durante la vinificación pasa por exaltar al máximo las características de cada uva.
En bodega el trabajo en la elaboración de Pelissero Barbera d'Alba Piani empieza con una maceración prefermentativa entre 15-20 días. De ahí Pelissero Barbera d'Alba Piani pasa a depósitos de acero inoxidables, donde realizará la fermentación a una temperatura controlada. La crianza llegará de la mano de las barricas de roble (el 40% nuevas y el resto de 50 hL), donde pasará entre 8 y 9 meses de refinamiento. Tras el ensamblaje Pelissero Barbera d'Alba Piani se embotella y se deja reposar otros dos meses en botellas antes de su comercialización. El resultado: un tinto complejo, sabroso y suculento sin nada que envidiar a un Nebbiolo.