Cultivar un viñedo no es fácil ni barato. No sólo en términos de trabajo y esfuerzo; sino también en términos monetarios. Según la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE) -quien ha realizado el Estudio de Costes de producción de uva para la elaboración de vinos en España - el coste medio de producción de uva para vinificación en este país ronda los 3.854,89 euros por hectárea.
Cuando se toca el bolsillo cambia la forma en la que se miran tanto las cepas como las uvas producidas, independientemente de su calidad, abriéndose tanto el ingenio como la imaginación a otras posibilidades mucho más atractivas que las de deshacerse de la uva (¡Eso sería lo último!). Así ocurre en el norte de Italia, concretamente en la zona montañosa del Langhe (en el Piamonte), donde las bodegas Pelissero aprovechan las uvas nebbiolo que -bajo sus criterios de calidad basados en la juventud de las cepas - no son lo suficientemente buenas para elaborar su vino Barbaresco, y las utilizan para elaborar Pelissero Langhe Nebbiolo.
En concreto este tinto se elabora con las uvas de los distintos viñedos que esta familia tiene repartidos en 42 hectáreas entre los municipios de Treiso, Neive y Barbaresco. En este caso, y a rasgos muy generales, se puede decir que las cepas de las que nace este vino crecen entre los 200-400 metros de altitud y sobre terrenos calcáreos, arcillosos y con microelementos minerales (magnesio, calcio, hierro, fósforo y potasio). Los inviernos fríos y largos (con heladas), las nieblas matutinas y los veranos calurosos y húmedos terminan de forjar el carácter de Pelissero Langhe Nebbiolo.
La frescura y el carácter de esta variedad se intentan maximizar por todos los medios durante la vinificación, con maceraciones cortas y controlando la temperatura. Con ello se consiguen salvar los aromas varietales. Pelissero Langhe Nebbiolo se termina de domar en barricas (la minoría de ellas nuevas) y en toneles de madera de 50 hL después de un año. Los dos últimos meses en botella serán fundamentales antes de su comercialización.
Aquí no se tira nada. Tal y como dice el refrán: el que guarda halla; y en el caso de bodegas Pelissero -que anualmente amplían sus hectáreas- tienen materia para varios años. Aún queda Pelissero Langhe Nebbiolo para rato.