Hay historias que comienzan en un estadio y acaban en una copa de vino. Y pocas tan singulares como la de Josep Mata Capellades, el hombre que pasó de defender los colores del Centre d’Esports Sabadell a fundar una de las bodegas de espumosos más respetadas del país: Recaredo.
En los años dorados del equipo, Mata Capellades pisaba campos de Primera División. Pero en casa, profesionales de la cerámica, el ladrillo no daba para mucho. Su madre, con más visión que cualquier entrenador, lo mandó a aprender el oficio de degollador de espumosos. Pronto dominó el arte del degüelle manual, ese gesto ágil y preciso que requiere más muñeca que un buen regate y no tardó en enseñar a otros y ganarse una reputación en su pueblo natal, Sant Sadurní d’Anoia. Y así, entre burbujas y madrugones, nació su verdadera vocación.
Con su esposa Francisca Casanovas, fundó Recaredo en 1924, en honor al apodo de su padre y lo que empezó como un pequeño proyecto familiar, acabaría marcando un antes y un después en la historia de los espumosos del Penedès.
Cien años después, la familia Recaredo —segunda y tercera generación— rinde tributo a esa historia con un vino que es mucho más que una etiqueta: Recaredo Homenatge a Josep Mata Capellades.
Elaborado con las variedades autóctonas xarel·lo y macabeu de viñedos viejos situados cerca del río Bitlles, en suelos profundos y calizos, este espumoso de gran calidad bajo la marca colectiva Corpinnat, expresa la esencia del Alt Penedès. La fermentación del xarel·lo en botas de roble y una crianza larguísima en botella (al método champanoise) con tapón de corcho natural elevan el vino a otro nivel. Y como buen Brut Nature, sin azúcar añadido, nos presentan un Corpinnat, degollado manualmente (tal y como lo hacía su fundador), en el que solo existe fruta, territorio y tiempo.
Recaredo Homenatge a Josep Mata Capellades es un espumoso centenario que sabe a historia viva. Un Corpinnat que celebra una vida, una pasión y un compromiso con la calidad que atraviesa generaciones. Porque no todos los días se cumplen cien años… y no todos los vinos son capaces de contarlo con tanta elegancia.