La Ribera del Duero es la cuna de grandes tintos. Junto a La Rioja esta Denominación de Origen (D.O), situada en Castilla y León (en las confluencias de Soria, Burgos, Segovia y Valladolid), se convierte en testimonio vivo de una tradición que se remonta 2.500 años, donde el respeto al terroir siempre ha sido el objetivo principal.
Bajo esta premisa nace en 1992 Hermanos Satre, una bodega familiar donde la tradición y el respeto a la tierra son la visión que guía a esta empresa donde se elaboran Regina Vides, un tinto único de parcela . Los viñedos de Regina Vides se encuentran en el pago Las Tenada, en La Horra (Burgos). Las cepas de 90 años crecen sobre las laderas del río Duero y Gromejón, entre los 814 y 840 metros de altitud, sobre suelo arcilloso calcáreo. La gran amplitud térmica entre el día y la noche, propios del clima continental, favorecen la deposición de antocianos (los pigmentos encargados de dar color a las variedades tintas). El respeto por la tierra - cultivada naturalmente sin abonos minerales, herbicidas ni insecticidas - son el eje principal de Hermanos Sastres. Todo el trabajo se realiza de forma artesanal: desde la vendimia manual (en cajas de 12 Kg), hasta la doble selección de las mejores uvas (tanto en el campo como en la bodega).
En bodega el protagonista indiscutible sigue siendo el campo, escuchando el terruño y dejando hablar al viñedo. Cada partida de uva se trabaja por separado, separando las cepas en distintos depósitos, donde fermentará a partir de levaduras autóctonas a temperatura controlada por camisas refrigerantes. Una vez acabado este proceso, Regina Vides se trasvasa a barricas de roble francés, donde la fermentación maloláctica será el punto de partida para una crianza que durará 18 meses. Por último, allá por los meses de diciembre y enero, las barricas serán sacadas al exterior para que el frío del invierno (donde se alcanzan los -15ºC) ayude a la estabilización natural del vino.