En cualquier ámbito, siempre hay creadores de tendencias: individuos que establecen nuevos estilos, comportamientos e ideas. Estos innovadores presentan conceptos originales que captan la atención del público y generan un gran interés. Su trabajo actúa como un referente, inspirando a otros a seguir su ejemplo y a adoptar nuevas formas de pensar y crear. Un ejemplo destacado son Mikey y Gina Giugni, enólogos de profesión y pareja en la vida, quienes están detrás de Scar of the Sea. Esta bodega, establecida en 2012 en San Luis Obispo, en la Costa Central (Central Coast) de California, se enfoca en colaborar con agricultores que juegan un papel crucial en la agricultura del futuro y en la elaboración de vinos con la menor intervención posible. Su compromiso con la sostenibilidad y la calidad refleja una nueva era en la viticultura, donde el respeto por la tierra y la autenticidad del producto son primordiales.
Es así como nace Scar of the Sea Bassi Vineyard Pinot Noir. Un monovarietal de pinot noir de cepas de 22 años que proceden de un viñedo ubicado en las laderas del valle de Ávila, a 1 milla de la playa. Se practica una agricultura orgánica con tratamientos biodinámicos y la vendimia es manual en el momento óptimo de maduración. En bodega, las uvas, con el 70% de racimo entero, fermentan con levaduras autóctonas y, después, el vino envejece durante 10 meses en barricas neutras de roble francés. Finalmente, se embotella sin clarificación ni filtración y con una cantidad mínima de azufre.
Como resultado, Scar of the Sea Bassi Vineyard Pinot Noir se muestra como una instantánea única de la costa de California que, sin duda, marca tendencia. Tal y como dice el propio Mikey “Nuestros vinos se elaboran con la intención de contar una historia de dónde vienen, las personas que los cultivan y reflejan cada cosecha bajo el sol de California".