A pesar de ser una de las regiones vinícolas más antiguas del mundo, no se puede decir que sea totalmente fácil acercarse a los vinos griegos. Etiquetas en otro idioma y variedades con nombres desconocidos (casi inentendibles) son los principales escollos que hay que salvar al acercarse a cualquier botella que haya nacido en la cuna de la civilización occidental. Sin embargo, al igual que hoy existe un remedio para todo (o casi todo), con esta cuestión proponemos una solución que se hará facilísima de entender: Sclavos Alchymiste. ¿Aún sigues sin entender ni una palabra? ¡Pues nosotros te lo explicamos!
Sclavos Alchymiste es un vino blanco seco elaborado por las bodegas Sclavos con una mezcla de roditis dominante, moscatela, robola, tsaousi, zakynthino y vostilidi. Todas ellas son variedades blancas cultivadas en Lixouri, un pueblo de la Isla de Cefalonia. Aquí, en la península de Paliki, muy cerca del mar, Evriviadis Sklavos (última generación de su familia) se hace cargo de los viñedos que su bisabuelo comenzó a cultivar. El suelo calizo será la base fundamental donde crezcan y se hagan fuerte las seis hectáreas de viñedos que se encuentran a distintas alturas. Esta variedad es la verdadera riqueza de Sclavos Alchymiste; eso y que todos los viñedos de esta bodega se cuidan de forma biodinámica. Esto último es la gran baza de esta empresa familiar, ya que Sclavos puede presumir de ser los primeros en poner en práctica este tipo de cuidados en los viñedos griegos.
Igualmente, Sclavos Alchymiste se elabora siempre bajo la mínima intervención. Tras la vendimia, las uvas se llevan a la bodega donde se seleccionan en una cinta transportadora. Tan sólo los mejores racimos y bayas pasarán a los depósitos de fermentación donde Sclavos Alchymiste comenzará a trabajar de forma espontánea, a partir de levaduras autóctonas, y de forma totalmente natural. En este proceso también hay que añadir una maceración muy corta con hollejos (antes de la fermentación) y unos cuatro meses de crianza sobre lías en depósitos de acero inoxidable.
No hay nada en el mundo que una buena copa de vino no pueda unir. Da igual los idiomas o la cultura. ¡El lenguaje del vino es universal! Aprende a dominarlo con Sclavos Alchymiste.