En las últimas décadas, ha habido un aumento en el interés por la comida y la bebida de calidad, lo que incluye un renovado interés en el vino. Muchas son las regiones vinícolas que han desarrollado una industria turística alrededor del vino, ofreciendo recorridos por viñedos, degustaciones y actividades relacionadas. Las experiencias vinícolas se han convertido en una forma de turismo especializado y muchas son las bodegas que aprovechan sus recursos para ofrecer Wine Experience inolvidables. Tenuta Casenuove, una bodega maravillosa ubicada en el corazón de Chianti Classico, en Panzano, en la Toscana (Italia), se extiende sobre una superficie de 120 hectáreas, 30 hectáreas de viñedos, en una sugerente sucesión de colinas y viñedos. Un lugar mágico donde, además de poder disfrutar del paisaje circundante, permite deleitarse de unas experiencias sensoriales únicas a través de sus vinos. Propiedad del grupo vinícola Austruy, conocido por sus fincas francesas de alto potencial, Tenuta Casenuove ha sabido aprovechar la elegancia de los viñedos toscanos para satisfacer a los amantes del vino más exigentes.
Uno de sus grandes representantes es Tenuta Casenuove Chianti Classico Riserva, un vino tinto que, bajo la supervisión del prestigioso consultor Stéphane Derenoncourt, nace a partir de la variedad estrella de la Toscana, la sangiovese. Cepas que son cultivadas ecológicamente y vendimiadas a mano en el momento óptimo de maduración y que son vinificadas en depósitos de hormigón vitrificado con remontados y delestage. Tras un desfangado mediante una prensa vertical, el vino pasa por un período de refinamiento de 12 meses en tanques de cemento y toneles de 500 litros de primer y segundo paso. Finalmente, el vino se afina aún más en botella durante 24 meses antes de salir al mercado.
Guiado por la experiencia de distinguidos maestros del vino y respaldado por la prestigiosa designación DOCG Chianti Classico Riserva, Tenuta Casenuove Chianti Classico Riserva encarna la esencia de un paisaje verdaderamente singular. Esta etiqueta no solo representa un vino excepcional, sino que también ofrece una experiencia vinícola que trasciende fronteras.