Hay lugares que seducen y sino que se lo digan a Philippe Austruy, un prominente empresario francés que sabe como nadie oler la excelencia vinícola. Y así lo ha demostrado a lo largo de su carrera, adquiriendo y desarrollando numerosas propiedades vinícolas en Francia, incluidas algunas en regiones vitivinícolas de renombre como Burdeos, Borgoña y el Valle del Ródano. Pero eso no es todo, porque además de su presencia en Francia, Austruy también ha expandido su imperio vitivinícola a otros países, como Italia y España, donde ha adquirido bodegas de prestigio. Es así como en 2015 compra Tenuta Casenuove, una espectacular finca situada en el corazón de Chianti, concretamente en las colinas de Panzano, en la Toscana (Italia). Una superficie de 120 hectáreas, 30 hectáreas de viñedos, en una sugerente sucesión de colinas y viñedos en donde inicia un trabajo de calidad de la mano del prestigioso consultor Stéphane Derenoncourt para podernos ofrecer unos vinos excepcionales.
Su vino insigne, Tenuta Casenuove Chianti Classico es toda una declaración de intenciones y así lo han corroborado los grandes gurús del vino como Parker y Suckling. Un vino tinto de la variedad estrella de la Toscana, la sangiovese, con pequeños aportes de merlot y cabernet sauvignon. Cepas viejas plantadas en suelos cálidos y bien drenados compuestos de arcillas calizas de origen marino, ricas en esquisto galestro y que son cultivadas de forma ecológica. Cuando la uva alcanza su momento óptimo de maduración pasa por un proceso de selección manual tripartito y, una vez en bodega, la vinificación se realiza a temperatura controlada en depósitos de hormigón bruto con una maceración que dura hasta un mes, con remontados y trasiegos para extraer y depurar. Después, el vino envejece durante 12 meses en una mezcla de grandes barricas de roble de Eslavonia y tanques de hormigón. Finalmente, en botella, permanece durante 6 meses antes de salir al mercado.
Bajo la DOCG Chianti Classico, Tenuta Casenuove Chianti Classico es mucho más que una simple vino. Es una manifestación del compromiso de Austruy con la excelencia vinícola, un testimonio de la cuidadosa atención y el expertise que se invierten en cada paso del proceso. Un vino de carácter excepcional que captura la esencia misma de su lugar de origen y que lleva consigo el legado de una pasión compartida.